Hablemos del suicidio y sus mitos

Introducción

Hablar de suicidio es un tema muy importante en el ámbito de la salud mental, que requiere una comprensión y una acción adecuadamente profesional. La Asociación Americana de Suicidología (APA, 2022) describe al suicidio como “la acción de quitarse la propia vida de manera deliberada“. Es un fenómeno, que afecta a individuos de todas las edades y géneros, por su grado de complejidad representa un desafío significativo para la sociedad y los profesionales de la salud mental.

Es necesario abordar esta temática desde una perspectiva integral, ¿qué significa?, que no puede ser observada ni analizada desde una única forma, sino que son múltiples los factores que impactan y que hay que tener en cuenta.  La Organización Mundial de la Salud (OMS, 2014) refiere que existen aproximadamente 800,000 de personas que mueren por suicidio cada año, y es la segunda causa principal de muerte entre personas de 15 a 29 años. Este panorama marca la importancia de abordar este tema con seriedad y urgencia.Informar sobre el suicidio es crucial para combatir el estigma asociado y fomentar la prevención. Es necesario promover el dialogo abierto sobre este tema y desentrañar los mitos que existen frente al suicidio.

Cuando pensamos en abordar la temática de suicidio, no solo implica reconocer sus dimensiones clínicas y epidemiológicas, sino también identificar y mencionar estrategias preventivas efectivas. Una pieza fundamental para todo tipo de prevención es la educación, la sensibilización y el acceso a la información sobre la problemática de suicidio.  En este artículo exploraremos aspectos cruciales para brindar una comprensión del suicidio y promover acciones efectivas para su prevención.

II. Mitos Sobre el Suicidio

1. “El suicidio es una elección egoísta.”

Existen mitos que están relacionados a la falta de comprensión sobre las complejidades de la salud mental.  Creer que el suicidio es una elección egoísta, ignora los aspectos emocionales que experimentan muchas personas. En realidad, quienes luchan con pensamientos suicidas a menudo se sienten atrapados en una intensa batalla interna entre el deseo de alivio del dolor emocional y el miedo a abandonar a sus seres queridos.

Implicaciones: Este mito perpetúa el estigma hacia los problemas de salud mental y puede generar conductas de aislamiento a las personas que luchan con pensamientos suicidas, haciéndolas menos propensas a buscar ayuda por miedo al prejuicio. Desafiar este mito implica reconocer la complejidad de la angustia que puede estar atravesando un sujeto y fomentar la empatía hacia momentos difíciles (APA, 2021)

2. “Las personas que dicen que se van a suicidar solo quieren llamar la atención.”

Este mito, minimiza la gravedad emocional que atraviesan los sujetos que tienen pensamientos suicidas y la realidad es que hablar sobre el suicidio, suele ser un grito de auxilio y un indicador de un dolor emocional intenso que requiere atención. Es decir, pueden existir múltiples factores para que una persona tenga ideas suicidas, pero no significa que busque simplemente llamar la atención.

Implicaciones: SI minimizamos expresiones ya sean verbales o no, de pensamientos suicidas como una simple búsqueda de atención, corremos el riesgo de pasar por alto las señales de alerta reales. Es esencial tomar en serio cualquier indicio de planificación e ideación suicidas y buscar ayuda profesional urgente y una red de contención (National Alliance on Mental Illness. ,2021).

3. “Solo aquellos con trastornos mentales graves consideran el suicidio.”

Este mito contribuye a tomar al suicidio en relación únicamente a patologías mentales graves y a la estigmatización de los problemas de salud mental limitando la percepción del suicidio. La realidad es que las personas pueden experimentar pensamientos suicidas debido a una variedad de desafíos emocionales y situacionales.

Implicaciones: Al quedarnos solo con una definición del suicidio asociada a trastornos mentales graves, se pasa por alto sujetos que no cumplen con esta categoría y sin embargo necesitan ayuda. La prevención efectiva del suicidio requiere información, y comprensión que aborde la problemática. (APA, 2021)Principio del formulario

III. Realidades del Suicidio

A. Datos estadísticos y epidemiológicos sobre el fenómeno.

Se estima que cada año alrededor de 700,000 personas mueren por suicidio en todo el mundo según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2021). Estas cifras solo representan la punta del iceberg, ya que, por cada suicidio, hay muchos más intentos y pensamientos suicidas no informados. Es necesario estar al tanto de las cifras más recientes, la colaboración de instituciones de salud, y organizaciones no gubernamentales es esencial para mejorar la calidad y la disponibilidad de datos relacionados con el suicidio. Siempre se recomienda informarse de las instituciones oficiales que brindan datos estadísticos.

B. Factores de riesgo y señales de alerta.

1. Factores individuales.

Se pueden identificar varios factores individuales que aumentan el riesgo de suicidio, como trastornos mentales, historial de intentos de suicidio, abuso de sustancias y acceso a medios letales (Mann et al., 2005). Cuanto más rápida sea la detección temprana, en el tratamiento adecuado de los trastornos mentales, en el control del tipo de accesibilidad a medios letales y en la intervención temprana en casos de abuso de sustancias, mejor serán las estrategias para la prevención del suicidio a nivel individual.

2. Factores ambientales y sociales.

No solo existen aspectos individuales sino también sociales que pueden tener consecuencias en el suicidio. Factores como el tipo de acceso a servicios de salud mental que tenga un sujeto, el apoyo social con el que cuente y la estigmatización social que se presente, influirán en el riesgo de suicidio (O’Connor et al., 2012). Uno de los principales factores suele ser justamente la falta de acceso a recursos de salud mental de calidad y el estigma social actuando de barreras para buscar ayuda. Es necesario desarrollar políticas públicas, que mejoren el acceso a servicios de salud, que promuevan entornos comunitarios seguros de apoyo y que informen sobre la problemática para generar estrategias integrales de prevención del suicidio.

Suicidio factores de riesgo

IV. La Importancia de la concienciación del suicido

A. Fomentar la comunicación sobre el suicidio.

Fomentar un diálogo abierto sobre el suicidio es esencial para desterrar el estigma que rodea a este tema delicado. Investigaciones recientes sugieren que la comunicación abierta, empática y sin juzgar puede ser un factor clave para la prevención. Facilitar conversaciones sinceras, crea un ambiente donde las personas se sienten más cómodas compartiendo sus luchas emocionales y pensamientos suicidas, lo que puede llevar a una intervención temprana y apoyo efectivo (Joiner et al., 2019). Por otro lado, también es necesario que la comunicación incluya programas de sensibilización y educación, que fomenten un lenguaje no estigmatizante y abran espacios seguros para hablar sobre el suicidio. Se puede pensar en campañas en medios de comunicación, entornos educativos y lugares de trabajo que promuevan el entendimiento y la empatía.

B. Romper el estigma asociado con la conversación.

El estigma social sigue siendo una barrera significativa para la prevención del suicidio (Gulliver et al., 2010). Romper este estigma implica cambiar la percepción cultural y comunitaria en torno al suicidio, ponerlo en palabras, hablarlo y conversarlo es el camino. La Fundación para la Investigación y Prevención del Suicidio (AFSP, 2022) destaca la importancia de abordar el suicidio como un problema de salud pública y no como un tema tabú. Pero para esto, ¿qué se puede hacer?: desarrollar campañas de concientización que rompan con los estereotipos y mitos sobre el suicidio. También, se puede trabajar en la capacitación en primeros auxilios psicológicos, para brindarle a la comunidad habilidades de apoyo a familiares o amig@s que están en riesgo.

V. Estrategias de Prevención

A. Acciones a nivel individual.

1. Identificación y apoyo a personas en riesgo.

La detección temprana de señales de alerta es esencial para la prevención del suicidio a nivel individual. La capacitación de la comunidad para reconocer signos de angustia emocional, cambios en el comportamiento y expresiones verbales de desesperanza puede ser una herramienta poderosa. Los estudios indican que la capacitación en primeros auxilios en salud mental puede mejorar la capacidad de las personas para ofrecer apoyo a quienes están en riesgo (Wyman et al., 2010). Como se mencionó anteriormente, implementar programas educativos que permitan la formación en identificar señales de riesgo puede darle a la comunidad herramientas preventivas importantes.

Grupo de apoyo

2. Promoción del autocuidado y la salud mental.

Fomentar la resiliencia y el autocuidado es fundamental para la prevención del suicidio.  Para pensar en promover el autocuidado personal, se puede pensar en el fortalecimiento de habilidades de afrontamiento, la promoción del bienestar emocional y la reducción del estigma asociado a la búsqueda de ayuda (Mishara et al., 2017). Es condición necesaria que existan campañas de concientización sobre estos temas que promuevan la importancia del autocuidado y a su vez que remarquen la importancia de buscar de ayuda, ya que pueden contribuir a crear entornos más saludables.

B. Intervenciones comunitarias.

1. Programas de concientización.

La concientización pública sobre el suicidio es un paso esencial para reducir el estigma y fomentar la comprensión. Se pude trabajar en programas educativos en escuelas, empresas laborales y comunidades locales (sean zonas periféricas como cercanas) esto contribuye en la creación de un entorno en el que se hable y trabaje sobre el suicidio (Zalsman et al., 2016).

2. Acceso a recursos y servicios de salud mental.

Si pensamos en la necesidad de comunicar sobre el suicidio, también tenemos que considerar la disponibilidad y accesibilidad a servicios de salud mental, ya que son factores críticos en la prevención. Investigaciones sugieren que el aumento del acceso a servicios de salud mental y la reducción de barreras de estigmatización, son grandes herramientas preventivas. (Mann et al., 2005).

C. Papel de los profesionales de la salud mental.

1. Evaluación de riesgos.

Una evaluación adecuada de los riesgos, es esencial para la intervención oportuna. Los profesionales de la salud mental (en psicología, psiquiatría, trabajo social, medicina etc.) deben recibir formación continua para evaluar la gravedad del riesgo suicida y desarrollar planes de seguridad efectivos (Mann et al., 2017).

2. Terapia y tratamiento adecuados.

Toda terapia y tratamiento deben adaptarse a las necesidades individuales de cada caso particular. Enfoques basados en la evidencia, como la terapia cognitivo-conductual y la terapia dialéctica, han demostrado ser efectivos en la reducción del riesgo de suicidio (O’Connor et al., 2022). Sin embargo, toda ayuda profesional será efectiva en cuanto pueda leer aquellas señales de alarma, como son ideación suicida y planificación del acto.

Terapia psicología suicidio

VI. La Importancia del Acceso a la Ayuda Profesional

A. Desmitificación de la terapia y recursos disponibles.

La desmitificación de la terapia es crucial para superar las barreras psicológicas y culturales que impiden que muchas personas busquen ayuda. No estas sol@!!, si sentís que necesitas ayuda podes buscarla en tu grupo de apoyo de confianza y profesionales especializados.

La terapia no solo está destinada a aquellos con diagnósticos clínicos graves; es un recurso valioso para cualquier persona que experimente dificultades emocionales o mentales.  Si cambiamos la percepción que se tiene sobre la ayuda psicológica profesional en salud mental se puede reducir el estigma asociado y fomentar la búsqueda de ayuda (Lebowitz et al., 2015). Existen diversidad de problemas que se pueden abordar en terapia, por lo tanto, concientizar permite desmentir mitos comunes haciendo que se contribuya a crear una mentalidad más abierta y positiva hacia la ayuda profesional.

B. Destacar el papel de psicólogos y profesionales de la salud mental.

El papel de los psicólogos y otros profesionales de la salud mental es fundamental en la prevención del suicidio.  Profesionales que estén capacitados para evaluar riesgos, proporcionar intervenciones específicas y ofrecer apoyo continuo existen y están a disposición para ayudarte. La American Psychological Association (APA, 2017) destaca la importancia de reconocer la formación de profesionales en la gestión de crisis y la promoción de la salud mental. Siendo necesarias las herramientas y habilidades específicas en la prevención y tratamiento del suicidio, incentivando a las personas a buscar ayuda de manera más efectivaPrincipio del formulario

VII. Conclusiones

Para concluir es necesario volver a mencionar que la comprensión integral del suicidio implica reconocer su complejidad y abordarla desde múltiples perspectivas.  Se tiene que dejar de lado la creencia errónea de que el suicidio es una elección egoísta, o que solo es un llamado de atención, estos mitos solo atrasan en materia de información verídica.

A su vez cuando se habla de prevención del suicidio no es solo tarea de profesionales de la salud mental; es una responsabilidad compartida, en sociedad. Cada sujeto puede desempeñar un papel para fomentar un entorno de apoyo, alentando el diálogo y buscando ayuda cuando sea necesario.  Tenemos que dejar atrás los estigmas asociados a pensar que hablar de suicidio, atrae a más suicidios, esto es falso.  Hay que promover la concientización sobre la importancia del cuidado personal y la salud mental.

Como profesionales y ciudadanos tenemos que aprender a reconocer las señales de alerta y al ofrecer apoyo, estamos marcando la diferencia en la vida de esas personas que luchan con pensamientos suicidas. La formación y participación activa en programas de concientización comunitaria son pasos tangibles hacia la prevención.

La desmitificación de la terapia y el acceso a profesionales de la salud mental son herramientas valiosas. Si entendemos que ir a terapia no es solo para situaciones extremas y que buscar ayuda es un acto de valentía, podemos construir comunidades más saludables y comprensivas.

En resumen, la prevención del suicidio es una causa que requiere el compromiso colectivo de la comunidad. Es nuestra responsabilidad compartida, tenemos que trabajar en sociedad para prevenir el suicidio y ofrecer un mensaje alentador de esperanza y resiliencia.

Referencias Bibliográficas

American Foundation for Suicide Prevention (AFSP). (2022). Stigma and Suicide. https://afsp.org/story/stigma-and-suicide

American Psychological Association (APA). (2017). Recognition of the Role of Psychologists in the Management of Crisis and in Promoting Mental Health. https://www.apa.org/about/policy/psychologists-role.pdf

American Psychological Association. (2021). Suicidal behavior. https://www.apa.org/topics/suicide/

Asociación Americana de Suicidología (APA). (2022). Definición de suicidio.

Gulliver, A., Griffiths, K. M., & Christensen, H. (2010). Perceived barriers and facilitators to mental health help-seeking in young people: a systematic review. BMC Psychiatry, 10, 113. https://doi.org/10.1186/1471-244X-10-113

Joiner, T. E., Hom, M. A., Hagan, C. R., & Silva, C. (2019). Suicide as a derangement of the self-sacrificial aspect of eusociality. Psychological Review, 126(2), 234–259. https://doi.org/10.1037/rev0000125

Lebowitz, M. S., Panza, K. E., Su, J., & Bloch, M. H. (2015). Family accommodation in obsessive-compulsive disorder. Expert Review of Neurotherapeutics, 15(11), 1335–1348. https://doi.org/10.1586/14737175.2015.1096345

Lebowitz, M. S., Panza, K. E., Su, J., & Bloch, M. H. (2015). Family accommodation in obsessive-compulsive disorder. Expert Review of Neurotherapeutics, 15(11), 1335–1348. https://doi.org/10.1586/14737175.2015.1096345

Mann, J. J., Apter, A., Bertolote, J., Beautrais, A., Currier, D., Haas, A., … & Hendin, H. (2017). Suicide prevention strategies: A systematic review. JAMA, 318(20), 2101–2113. https://doi.org/10.1001/jama.2017.18711

Mann, J. J., Apter, A., Bertolote, J., Beautrais, A., Currier, D., Haas, A., … & Hendin, H. (2005). Suicide prevention strategies: A systematic review. JAMA, 294(16), 2064–2074. https://doi.org/10.1001/jama.294.16.2064

Mishara, B. L., Martin, N., & Castelli Dransart, D. A. (2017). Exploring the impact of stigma on help-seeking for mental illness in African descent communities: A focus on community members’ perspectives. Journal of Nervous and Mental Disease, 205(6), 425–431. https://doi.org/10.1097/NMD.0000000000000671

National Alliance on Mental Illness. (2021). Suicide prevention. https://www.nami.org/Your-Journey/Individuals-with-Mental-Illness/Taking-Care-of-Your-Body/Suicide-Prevention

O’Connor, R. C., Pirkis, J., Cox, G. R., & The International COVID-19 Suicide Prevention Research Collaboration. (2022). The International Handbook of Suicide Prevention. Wiley. https://doi.org/10.1002/9781119533850

Organización Mundial de la Salud (OMS). (2014). Prevención del suicidio: Un imperativo global.

Wyman, P. A., Brown, C. H., Inman, J., Cross, W., Schmeelk-Cone, K., Guo, J., & Pena, J. B. (2010). Randomized trial of a gatekeeper program for suicide prevention: 1-year impact on secondary school staff. Journal of Consulting and Clinical Psychology, 78(5), 697– 710. https://doi.org/10.1037/a0020575

Zalsman, G., Hawton, K., Wasserman, D., van Heeringen, K., Balazs, J., Barzilay, R., … & Balazs, J. (2016). Suicide prevention strategies revisited: 10-year systematic review. The Lancet Psychiatry, 3(7), 646–659. https://doi.org/10.1016/S2215-0366(16)30030-X

Abrir chat
Hola!
¿Necesitas una consulta psicológica?