TDAH: Qué es, cómo detectarlo y cuál es su pronóstico

Este artículo se actualizó hace:  10 meses ago

Todos los niños actúan de forma impulsiva e hiperactiva cuando juegan. De hecho, la capacidad de jugar es un gran indicador de salud durante la infancia. Asimismo, también es esperable que tengan algunas dificultades para concentrarse en una tarea.

Sin embargo, a veces estos comportamientos encienden algunas alarmas. Cuando los comportamientos de impulsividad, hiperactividad y falta de atención son intensos y persistentes en el tiempo… es cuando los padres consultan con un profesional (en el mejor de los casos).

déficit de atención con hiperactividad

Aquí es cuando se establece un diagnóstico o se lo descarta. Y uno de los primeros cuadros clínicos en los que se piensa es el TDAH.

Mucho se ha dicho sobre el déficit de atención. Este trastorno es uno de los que más polémicas generó a nivel social.

Quizás hayas escuchado que existe una tendencia a diagnosticar cualquier mal comportamiento. También se ha dicho que los medicamentos que se prescriben son adictivos o afectan el crecimiento, y se cuestionan si es necesario medicar a un niño con TDAH.

A lo largo de este artículo iremos desarmando mitos alrededor del TDAH. Para eso, vamos a explicarte de qué se trata el trastorno de déficit de atención, cómo identificarlo, cómo es su diagnóstico y qué tratamientos son los más efectivos. Finalmente, queremos que conozcas cómo es vivir con TDAH en niños y en adultos.

¿Qué es el trastorno por déficit de atención con hiperactividad?

El trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH; y en inglés ADHD) es un trastorno crónico del neurodesarrollo, que afecta el funcionamiento de las llamadas funciones ejecutivas (Rabito-Alcon & Correas-Lauffer, 2014).

Las funciones ejecutivas son las encargadas de organizar y coordinar los procesos psicológicos como la memoria, las emociones, la percepción, el lenguaje y fundamentalmente la atención.

En cuanto a sus causas, muchas investigaciones lograron corroborar que existe una predisposición genética en el desarrollo de este trastorno. Sin embargo, este tema aún se encuentra en discusión para la comunidad científica.

A su vez, es importante aclarar que el trastorno de déficit de atención se puede dividir en tres tipos (Reinhardt & Reinhardt, 2013). Estos son:

  • Predominantemente hiperactivo/impulsivo.
  • Predominantemente inatento.
  • TDAH

Muchos padres se preguntan qué es el TDAH tipo combinado, ya que es el subtipo más común de los tres. Se caracteriza por conductas impulsivas e hiperactivas, y también se presenta una falta de atención y distracciones habituales.

Es menos frecuente la prevalencia de los dos primeros.

Ahora bien. Tenemos una definición del TDAH y sus tipos. Pero lo que más nos interesa aquí es: ¿Cómo detectarlo? ¿A qué edad se empiezan a ver sus primeros síntomas?

¿A partir de qué edad se diagnostica TDAH?

Para diagnosticar el TDAH, los profesionales utilizan los criterios de la quinta edición del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-V), de la American Psychiatric Association (2013).

A partir de este manual de validez internacional, se estableció que la edad para diagnosticar TDAH es entre los 7 y los 12 años. Esto significa que los síntomas se presentarán con mayor intensidad durante estos años.

Aunque el niño presente síntomas compatibles con un déficit de atención con hiperactividad, tomar la decisión de diagnosticar no es nada sencilla.

Muchos padres y maestros se preguntan ¿qué es TDAH en niños y cómo lo reconozco?

Todo profesional estaría de acuerdo en un diagnóstico tiene varios pasos, con varios exámenes, y descartando otros problemas asociados como depresión, dificultades en el aprendizaje u otros trastornos del desarrollo.

¿Cómo detectar los primeros síntomas del TDAH?

Las dudas más habituales de padres son: ¿Cómo me doy cuenta? ¿Es normal que mi hijo se comporte de tal manera?

¿Qué es TDAH en niños? Nos interesa que ajustes la mirada a aquellos signos que pueden estar más acentuados que en el resto de los niños. En términos generales, podemos mencionar los principales síntomas del TDAH, en consonancia con los criterios del DSM-V (Apa, 2013).

  • El déficit de atención se puede observar en: torpeza, distracciones, demora en responder cuando se le habla, hiperconcentración en una sola acción, tareas incompletas, no entiende consignas, pierde objetos habitualmente, olvida hechos que ocurrieron en el día.
  • La hiperactividad y la impulsividad se pueden observar en: movimientos nerviosos cuando está sentado, inquietud constante, corre o trepa en situaciones que requieren quietud, no participa de actividades “tranquilas”, conversa de manera excesiva, le cuesta esperar turnos, interrumpe conversaciones, reacciona con gritos o enojos intensos ante la frustración.

¿Se puede prevenir el TDAH?

El trastorno por déficit de atención con hiperactividad no puede prevenirse ni evitarse. Algunas investigaciones han planteado que evitar el consumo de sustancias durante el embarazo, es una manera de evitar que se desencadene la enfermedad más adelante (Reinhardt & Reinhardt, 2013).

Sin embargo, aunque se sigan las mejores recomendaciones en el embarazo y la crianza de un hijo, aun así, no garantiza que no aparezca el TDAH.

Por esta razón, insistimos en un diagnóstico temprano y en aclarar que un buen tratamiento conlleva muchos beneficios para el paciente.

¿Cómo es el desarrollo del TDAH en niños y adolescentes?

Los síntomas del TDAH que mencionamos arriba, afectan considerablemente el desempeño académico y otras áreas como los vínculos de amistad o la organización en el hogar. Esto repercute a su vez en su autoestima y la valoración de su propia capacidad.

Poder actuar a tiempo es una gran ventaja para ir disminuyendo los síntomas y sus impactos indeseables. Preguntarte qué es TDAH en niños o cómo saber si tengo TDAH ya es un primer paso importante en este proceso.

Al observar la evolución del TDAH a lo largo del tiempo, lo primero que disminuye son los síntomas de la hiperactividad. Entre el 60% y el 80 % de los pacientes dejan de ser hiperactivos al llegar a los 12 a 14 años.

Luego, los síntomas de impulsividad persisten durante más tiempo, aunque acentuándose considerablemente cuando la persona alcanza la adolescencia (Brahmabat et al., 2016).

Finalmente, el déficit de atención es el que más persiste a lo largo de los años, manteniéndose en la edad adulta.

¿Cómo es vivir con déficit de atención? El TDAH en adultos

Si eres un adulto y has sufrido gran parte de los síntomas, seguramente te estés preguntando ¿cómo saber si tengo TDAH? ¿Qué es el TDAH en adultos? ¿Se puede diagnosticar a esta edad?

Los estudios de Michanie (2004) y otros más actuales como los de Hupfeld, Abagis y Shah (2019), evidencian que muchos adultos han aprendido a adaptarse a su falta de atención, y algunos de los primeros síntomas del TDAH desaparecen. Sin embargo, aún a esta edad puede diagnosticarse y tratarse.

De hecho, gran parte de los adultos con déficit de atención e hiperactividad se han convertido en personas creativas y productivas, porque encontraron un área laboral donde son más habilidosos.

Por supuesto, no todo es color de rosas. El TDAH en adultos puede llevarlos a atravesar situaciones estigmatizantes y desvalorización por parte de otras personas. Tener un diagnóstico no es nada fácil.

Los exámenes académicos exigen el máximo rendimiento con capacidades que no todos poseen, y con una calificación pueden determinar tu destino. Y aunque el sistema educativo puede generar algunas frustraciones, existen algunos ámbitos como el arte o la música, que están listos para ser explorados.

Todo adulto, así como todo niño, tiene áreas que les interesan más que otras. Encontrar lo que verdaderamente les apasiona y les atrae, puede ser una muy buena herramienta.

¿Cuál es la importancia de un tratamiento adecuado para el TDAH?

Un tratamiento para el trastorno de déficit de atención se basa en dos partes: por un lado, la psicoterapia y, por otro lado, la medicación (Rabito-Alcon & Correas-Lauffer, 2014).

La psicoterapia que ha demostrado mayor efectividad es la terapia cognitivo-conductual, que emplea recursos para suplir la falta de atención, generar actividades que motiven, aprender nuevas habilidades, disminuir la impulsividad y trabajar en la tolerancia a la frustración.

Ahora bien, ¿Es necesario medicar a un niño con TDAH? La respuesta dependerá del caso a caso, y del profesional que tome la decisión y prescriba los medicamentos. Lo que sí podemos asegurarte es que la dosis adecuada de medicación ha demostrado mejoras importantes en los pacientes.

Los medicamentos que se utilizan para el TDAH se llaman psicoestimulantes: metilfenidato, dextroanfetamina, dimesilato de lisdexanfetamina y un fármaco que combina dextroanfetamina y anfetamina (Storebø et al., 2018).

Se llaman psicoestimulantes porque la gran mayoría tiene efectos de estimulación en las personas. Pero para los pacientes que padecen déficit de atención con hiperactividad, sus efectos son calmantes.

La combinación entre ambos tratamientos, puede ayudar al paciente a tener mayor control de sus movimientos, su atención, el aprendizaje, la motivación y, eventualmente, en su relación con los demás y consigo mismo.

Importante: Este artículo es exclusivamente informativo. En Psicomentando no diagnosticamos ni recomendamos tratamientos. En caso de que necesites ayuda, consultá con un profesional.

Referencias bibliográficas

  • American Psychiatric Association (2013). Diagnostic and statistical manual of mental disorder (5th ed.). Washington, DC: Author.
  • Brahmabat, K., Hilty, D., Hah, M., Han, J., Angkustsiri, K. y Schweizer, J. (2016). Diagnosis and Treatment of ADHD during Adolescence in the Primary Care Setting: Review and Future Directions. Journal of Adolescence Health, 59(2), 135-142.
  • Hupfeld, K. E., Abagis, T. R., & Shah, P. (2019). Living “in the zone”: hyperfocus in adult ADHD. ADHD Attention Deficit and Hyperactivity Disorders, 11(2), 191-208.
  • Michanie, C. (2004). Diferencias del trastorno por déficit de atención en el niño y el adulto: consideraciones diagnósticas y terapéuticas. Psicofarmacología Psicodinámica IV-Actualizaciones, 59-82.
  • Storebø, O. J., Pedersen, N., Ramstad, E., Kielsholm, M. L., Nielsen, S. S., Krogh, H. B., … & Gluud, C. (2018). Methylphenidate for attention deficit hyperactivity disorder (ADHD) in children and adolescents–assessment of adverse events in non‐randomised studies. Cochrane Database of Systematic Reviews, (5).
  • Rabito-Alcon, M., & Correas-Lauffer, J. (2014). Guías para el tratamiento del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad: una revisión crítica. Actas Esp Psiquiatría, 42(6), 315-24.
  • Reinhardt, M. C., & Reinhardt, C. A. (2013). Attention deficit-hyperactivity disorder, comorbidities, and risk situations. Jornal de pediatria, 89, 124-130.
Psicomentando notas de psicología
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.