Mi pareja se enoja conmigo porque él quiere tener sexo y yo no

La relación entre la Sexología -ciencia que estudia el comportamiento sexual y sus diversas manifestaciones – y la Pareja es muy estrecha. En el consultorio se trabaja constantemente con las parejas para generar maneras eficaces de vincularse, ya que los conflictos que pueden ir surgiendo influyen en la sexualidad de la misma.

Cada persona a lo largo de su vida y en la relación con su Pareja tiene momentos donde el Deseo Sexual se siente con mayor o menor intensidad. Hay personas que tienen un deseo sexual diario, de tres veces a la semana o una al mes, ninguna de ellas está bien o mal.

Cuando se está en una relación de pareja, muchas veces puede ocurrir que uno de los miembros tenga un deseo más intenso que el otro, en ese momento pueden aparecer roces, ya que uno se siente exigido y el otro rechazado entonces pueden aparecer enojos o malos tratos.

En este artículo vamos a explorar el Deseo Sexual de manera individual y cómo puede influir en el vínculo de pareja. Así mismo, se verán maneras de resolver situaciones que pueden generar malestar en la relación.

El Deseo sexual y la Excitación sexual. ¿Qué es? y ¿Cómo te Afecta?

A: Definición de Deseo Sexual:

El Deseo Sexual refiere a pensamientos y fantasías sexuales de interés en iniciar un encuentro sexual” CABELLO SANTAMARÍA (2007). Es decir que el deseo sexual es una experiencia subjetiva en la cual se piensa en desear tener actividad sexual ya sea solo o acompañado.

B: Definición de Excitación Sexual:

La Excitación es una respuesta fisiológica que implica manifestaciones físicas, como la lubricación, la tumefacción, el calor o en caso de personas con pene la erección.

La Excitación Sexual objetiva se refiere a las reacciones fisiológicas o genitales (Sierra et al., 2017), aludiendo a los cambios fisiológicos controlados por el sistema neurovascular (Traish, Botchevar y Kim, 2010).

C: El Deseo y la Excitación Sexual se Retroalimentan:

El Deseo Sexual puede influir en la Excitación pero no es lo mismo. El Deseo Sexual puede activarse a partir de la Excitación Sexual producida por el contexto al ser estimulado, por ejemplo, se puede iniciar la actividad sexual a pedido de la pareja y luego aparece el deseo sexual de querer participar de un acto sexual, – siempre en un contexto de consentimiento y consenso -. Este caso es muy común en parejas heterosexuales de larga data o en mujeres luego de la menopausia.

Por otra parte, puede ocurrir a la inversa, donde el DeseoSexual aparece primero, la persona tiene pensamientos o fantasias de mantener relaciones sexuales y comienza a excitarse producto del Deseo Sexual.

Pensamientos negativos que afectan al Deseo Sexual:

A: ¿Cuan seguido deberia tener sexo para estar en la norma?

No existe una cantidad determinada de encuentros sexuales para estar dentro de la norma.

El Deseo Sexual varía mucho de una persona a otra, por ese motivo no se puede comparar con el otro.

Es necesario evaluar el Deseo Sexual tomando de parámetro a uno mismo. Es decir, considerar – solo en caso de que esto me preocupe- si mi deseo sexual actual es menor o mayor en comparación al que he tenido en otro momento de mi vida. Para ello es necesario considerar el contexto actual que me rodea, ya que el estrés afecta nuestra vida diaria y al deseo sexual en particular.

Si bien existe el trastorno de Deseo Sexual Hipoactivo, donde luego de un determinado tiempo la persona comienza a experimentar falta de Deseo Sexual,-el cual es diagnosticado y tratado por Sexólogos Clínicos-, es fundamental destacar que esto es tratado sólo cuando a la persona le genera un malestar, ya que existen personas con una asexualidad donde no hay presencia de malestar. No hay una única forma de vivir la sexualidad de uno.

B: ¿Las discusiones con mi pareja repercuten en mi deseo sexual?

Si, los conflictos en general repercuten en nuestro deseo sexual, ya que es difícil poder disfrutar de un momento placentero cuando se está preocupado por distintas cuestiones que producen displacer.

Las discusiones de Pareja es un factor de malestar que influye en no tener deseo de mantener actividades sexuales con la pareja. Ya que los miembros se sienten no escuchados o incomprendidos.

Es necesario resolver aquellas dificultades que se está teniendo en el vinculo para poder sentirse comodos a la hora de tener relaciones sexuales.

C: Llego al orgasmo solo cuando me masturbo

Solo uno se conoce y sabe lo que le gusta experimentar, desde donde nos gusta ser estimulados, la manera e intensidad.

El sentir que el otro no nos puede satisfacer hace que tengamos menos ganas de tener un encuentro sexual, por ese motivo es fundamental la comunicación verbal y corporal con el otro. Acá podemos usar nuestra imaginación al mostrarle cómo nos gusta que nos estimulen, desde hacerlo frente al otro o dirigirle la mano con suavidad.

D: Cuando el/ella no tiene ganas de tener sexo pienso que ya no me desea mas.

Estos pensamientos son muy comunes, pero no necesariamente correctos. El otro puede no querer tener relaciones sexuales por distintos motivos que no dependen de uno, puede ser por estar estresado por situaciones propias de esa persona, por ansiedad al no sentirse capaz de satisfacer al otro, por incomodidad o verguenza, etc.

Antes de sacar conclusiones precipitadas siempre es recomendable conversar sin presionar o criticar el deseo sexual de nuestro compañero. En este momento es recomendable trabajar las fantasías sexuales que tiene cada uno de los miembros para agregar innovación y permeabilidad al vínculo.

Fantasías Sexuales. ¿Qué son? ¿Por qué son importantes a la hora de hablar de Deseo Sexual?

A: Definición:

La Fantasía Sexual es una especie de ensoñación que permite al individuo escapar brevemente de la realidad, imaginando situaciones sexuales que nunca va a experimentar o que le gustaría llevar a cabo en algún momento de su vida

“Las Fantasías Sexuales son representaciones mentales imaginarias que estimulan y/ o acompañan los actos sexuales. Es una importante actividad erótica que permite trascender la limitada realidad, creando y economizando situaciones que favorecen los deseos, sueños, esperanzas” (Flores Colombino 1997).

Excitación sexual

B: Tipos de Fantasias Sexuales:

Masters y Johnson (1979) distinguen entre las fantasías espontáneas (de fluctuación libre), las más frecuentes en mujeres heterosexuales son el reemplazo de la pareja establecida, seguida del ataque sexual (ser atacada por alguien a quien se desea).

Vamos a tomar como eje las fantasías que clasifica el Instituto Andaluz de Sexología y Psicología:

  1. Con la pareja: donde se imagina en distintos escenarios y formas variadas de contactar con la persona con la que se mantiene un vínculo afectivo. Estas pueden ser de dos tipos, pensamientos y conductas sexuales deseadas donde no se tiene interés de experimentar o experiencias sexuales previas satisfactorias.
  2. Personas que no sean su pareja: Este tipo de fantasías, en el caso de las mujeres, suelen ser muy noveladas.
  3. Grupales: Acá se incluyen todas las fantasías de trío y/o orgías. Tambien se incluiría la fantasía de imaginar a la propia pareja teniendo relaciones sexuales con otra persona.
  4. Homoeróticas: son fantasías donde se piensan conductas sexuales con personas del mismo sexo. Este tipo de fantasías producen miedo en algunas personas que temen “convertirse” en homosexuales.
  5. Parafílicas: en este apartado se incluirían los contenidos temáticos relacionados con las parafilias, por ejemplo, relaciones con menores, sadomasoquistas, fetichistas, etc.
  6. Pseudo Agresiones: fantasías cargadas de imágenes y pensamientos con mucho detalle , donde una persona se siente atacada sexualmente por otra a la que admira, quiere o le gusta y por la que, en sentido fantaseado, le encantaría ser agredida.

C: ¿Cómo influyen las fantasías sexuales en el acto sexual ?

Vamos a tomar la clasificación del Dr. Andres Flores Colombino, donde plantea que las Fantasías Sexuales funcionan para:

  1. Intensifican el placer sexual colmando los deseos conscientes y aun los inconscientes y más secretos.
  2. Economizan la realidad, pues hacen posible lo imposible en un plano imaginario, pero que para el individuo posee valor simbólico o proveen de estímulos para la masturbación.
  3. En la fantasía sexual se realizan los deseos insatisfechos, pues la persona realiza cualquier acto sexual con quien se le venga en gana, en que la censura no opera pues se trata de algo irreal, o que puede incluso operar como un estímulo trasgresor.
  4. La realidad a veces es pobre, escasa o esquiva, mientras la fantasía puede llevar a la imaginación hasta la saciedad y la plena satisfacción.

Las Fantasías Sexuales son el motor de todo acto sexual. Ya que las fantasías pueden ser usadas para el disfrute propio como una forma más de sentir placer. También para inducir o aumentar la excitación para mejorar una respuesta sexual saludable. Además cuando uno se encuentra “distraído” producto de nerviosismo o ansiedad, funciona como mecanismo para compensar y aumentar el deseo sexual en el encuentro.

Las mismas se construyen de experiencias sexuales previas propias y aquellas que nos cuentan otros, lo que vemos en películas, literatura, etc.  Por ese motivo las fantasías están cargadas con los contenidos de la memoria sensitiva –olores, gustos, sonidos, colores-

D: No tengo Fantasías Sexuales, ¿Hay algo malo en mi?

En el consultorio puede ocurrir que algunos pacientes manifiestan no tener fantasías sexuales. Es más frecuente en mujeres con bajo Deseo Sexual. Es importante resaltar que todos tenemos fantasías sexuales, pero en algunas personas pueden permanecer inconscientes, y/o obstruidas, debido a que no permiten que de manera voluntaria sus fantasías sexuales afloren. Por ese motivo puede que también se les dificulte llegar a experimentar orgasmos. Los tres afrodisíacos más poderosos serían según Helen Kaplan (1978), el tiempo, el amor y la fantasía.

Una de las  maneras de desarrollar nuestra capacidad de fantasear sexualmente es exponiéndose a estímulos excitatorios. Así mismo, esto muchas veces puede ser contraproducente si la persona está transitando por sintomatología propia de Ansiedad o Depresión, en esos casos es necesario trabajarlo en su espacio de terapia.

¿Cómo puedo trabajar el deseo sexual con mi pareja?

Es común en muchas parejas que se  desconozca por completo las preferencias en materia sexual del otro, por eso en el consultorio parte del tratamiento es , recomendar que cada día se dediquen un tiempo preestablecido para hablar de sexualidad.

En concreto, el Instituto Andaluz de Sexología y Psicología. Con muchas de las aportaciones de LoPiccolo y Friedman (1998), Hawton (1985), Kaplan (1974), Masters y Johnson (1970) dividen el proceso  de comunicación sexual en tres fases:

Expectativas sexuales: Comentarán la sexualidad ideal de cada uno, es necesario que primero piensen de manera individual aquellas fantasías sexuales que posean, para luego poder comentarle al otro. Es fundamental en este paso un ambiente de confianza y seguridad en que el otro no va a “ juzgarnos”.

-Negociación: En este apartados negociarán las demandas mínimas necesarias para tener una sexualidad satisfactoria por parte de cada miembro de la pareja.

-Elaboración de fantasías: Una vez realizados los pasos anteriores, se recomienda la elaboración de fantasías sexuales conjuntas y, si les apetece, se les recomienda la construcción de distintos escenarios donde llevar a cabo la práctica de los ejercicios de erotización.

Comunicación en la pareja

Parte de la comunicación sexual en la pareja es conocer el ideal de frecuencias de encuentros sexuales, esto quiere decir que si el ideal de mi pareja es tres veces en la semana y el mio es de uno es necesario llegar a un acuerdo y saber que el otro no va acceder o buscar algo que no desea.

Conclusión:

Se podría concluir que si bien uno puede sentirse enojado o rechazo por el otro –  recordemos que las emociones  no pueden controlarse, solo regularlas – es necesario poder gestionarlas y manifestarlas de una manera saludable. Es fundamental mantener una conversación fluida acerca de nuestro deseo y fantasías sexuales. Asi como tambien aquellas cosas que nos disgustan y/o incomodan a la hora de tener relaciones sexuales.

Las relaciones de pareja requieren de un trabajo constante de retroalimentación, las discusiones donde se busca tener la razón no llegan a buen puerto,  ya que es necesario que la resolución del problema a tratar ambas partes estén conformes.

La terapia de parejas es un excelente espacio para trabajar distintas cuestiones que afectan al vínculo cuando sentimos que hay muchos temas que nos cuesta abordar y resolver.

Bibliografía:

Cabello Santamaría,Francisco. Manual de Sexología y Terapia Sexual. Editorial Síntesis.España 2010.

Flores Colombino, Andres. Extraido de “Sexo, Sexualidad y Sexología”. 1997

Flores Colombino Andres. Fantasías sexuales: El límite de lo real. Montevideo 2004

Juan C. Sierra. Et..Al “Relación del deseo sexual con la excitación sexual objetiva y subjetiva”. Revista de Psicopatología y Psicología Clínica, 24, 173-180, 2019

Masters, W. H. y Johnson, V. “Homosexualidad en Perspectiva”. Buenos Aires: Intermédica. 425 (1979).

Abrir chat
Hola!
¿Necesitas una consulta psicológica?