Pérdida de memoria por ansiedad y depresión

A lo largo de la vida, la memoria juega un papel fundamental. Nos permite recordar momentos felices, aprendizajes significativos y situaciones que nos han moldeado como individuos. Sin embargo, para aquellos que han experimentado depresión y ansiedad, los recuerdos construidos pueden verse nublados.

La relación entre la salud mental y la memoria ha sido objeto de estudio en la psicología contemporánea. Múltiples investigaciones han estudiado la forma en que los trastornos psicológicos como la depresión y la ansiedad pueden influir en nuestra capacidad para recordar e interpretar experiencias pasadas. En este sentido, autores como Bower (1981) han destacado la influencia del estado emocional en la formación y recuperación de la memoria, señalando cómo los estados de ánimo negativos pueden sesgar los recuerdos.

En este artículo, aprenderemos cómo la depresión y la ansiedad afectan los procesos cognitivos subyacentes a la formación y recuperación de recuerdos, así como las implicaciones clínicas y terapéuticas que surgen de esta relación. A su vez, veremos estrategias prácticas para mitigar los efectos adversos de la depresión y la ansiedad en la memoria, tanto para el individuo que las experimenta como para los profesionales de la salud mental.

Chano de Tan Bionica nos dice “yo creo que el olvido es una fantasía”, sin embargo, para las personas que han experimentado ansiedad y depresión el olvido, lamentablemente, no es una fantasía, es una realidad. Entender cómo la salud mental influye en nuestra capacidad para recordar es un paso crucial hacia la comprensión y el tratamiento de estos trastornos.

Hablemos de depresión y ansiedad

Hoy en día, la depresión y la ansiedad son trastornos que afectan a millones de personas en todo el mundo. No son simples estados de ánimo pasajeros, sino condiciones complejas que impactan profundamente en la vida diaria y el funcionamiento cognitivo de quienes las padecen.

La depresión se caracteriza por sentimientos persistentes de tristeza, desesperanza y falta de interés en las actividades cotidianas. Por otro lado, la ansiedad se manifiesta a través de preocupaciones excesivas, nerviosismo y síntomas físicos como palpitaciones y dificultad para respirar. Según la Asociación Americana de Psiquiatría (APA, 2013), estos trastornos pueden ser incapacitantes y afectar significativamente la calidad de vida de quienes los experimentan.

Su impacto en el funcionamiento cognitivo

La depresión y la ansiedad no se limitan solo a estados emocionales, sino que también tienen un impacto profundo en la vida diaria y en la capacidad para pensar con claridad. Las personas que padecen estos trastornos pueden experimentar dificultades para concentrarse, tomar decisiones y recordar información relevante. Investigaciones como las realizadas por Snyder (2013) han demostrado que la depresión y la ansiedad pueden afectar la memoria de trabajo y la capacidad para procesar información de manera eficiente.

La Memoria

Vamos a entender cómo funciona este proceso tan vital en nuestras vidas. Imagino que ya sabés que la memoria no es solo un reservorio estático de información, sino un sistema dinámico que nos permite recordar experiencias pasadas, aprender de ellas y adaptarnos a nuestro entorno.

Partamos de una explicación sencilla: la memoria se compone de varios procesos interrelacionados, que incluyen la codificación, el almacenamiento y la recuperación de la información. Cuando querés recordar algo, como el nombre de un amigo o una experiencia significativa, tu cerebro activa una red de neuronas que trabajan juntas para recuperar esa información almacenada. Autores como Baddeley (2000) han destacado la importancia de la memoria de trabajo en este proceso, señalando su papel crucial en la manipulación y el procesamiento temporal de la información.

Codificación

Tu cerebro codifica la información al procesarla y convertirla en un formato que pueda ser almacenado en la memoria. Por ejemplo, mientras charlás con tu amiga Caro, tu cerebro registra la información sobre sus intereses en la música electrónica y su reciente viaje a España. Esta codificación puede ser facilitada por la atención que prestás a la conversación y por la relevancia personal que le das a la información.

Almacenamiento

Una vez que la información sobre Caro fue codificada, tu cerebro la almacena en la memoria. La información sobre sus intereses musicales y su viaje se guarda en diferentes áreas de tu memoria, como la memoria episódica (para recordar eventos específicos) y la memoria semántica (para recordar hechos y conceptos).

Recuperación

Días después, cuando volvés a encontrarte con Caro en otra fiesta, tu cerebro intenta recuperar la información almacenada sobre ellal. Al recordar la conversación anterior y la información que aprendiste, podrás iniciar una conversación significativa con ella. Este proceso implica, justamente, recuperar la información almacenada en la memoria y traerla de vuelta a la conciencia.

Memoria y bienestar psicológico

La memoria es fundamental en nuestra vida cotidiana, ya que nos permite realizar tareas simples como recordar una lista de compras o complejas como resolver problemas matemáticos. Está estrechamente vinculada con nuestro bienestar psicológico, ya que nos ayuda a construir nuestra identidad y a dar sentido a nuestras experiencias. Estudios como los de Conway y Pleydell-Pearce (2000) resaltan el papel de la autobiografía en la formación de la identidad personal, mostrando cómo recordar eventos pasados contribuye a nuestra sensación de continuidad en el tiempo.

Impacto de la depresión y la ansiedad en la memoria

Veamos como depresión y la ansiedad pueden impactar nuestra memoria de diferentes maneras. Como te contamos más arriba, estos trastornos no solo afectan nuestro estado de ánimo, sino también nuestra capacidad para recordar e interpretar la información que recibimos.

La depresión y la ansiedad pueden ejercer un impacto significativo en varios aspectos clave de la memoria. Por ejemplo, la depresión puede dificultar la concentración y la atención, lo que hace que sea más difícil procesar nueva información y almacenarla de manera efectiva en la memoria.

Por otro lado, la ansiedad puede aumentar la distracción y la rumiación, lo que también puede interferir en la capacidad para recordar eventos pasados. Estudios como los de MacQueen y Frodl (2011) han demostrado que la depresión puede provocar cambios estructurales en el cerebro que afectan la función de regiones clave involucradas en la memoria, como el hipocampo.

Numerosas investigaciones respaldan la idea de que la depresión y la ansiedad pueden afectar negativamente la memoria. Por ejemplo, un estudio realizado por Basso y Bornstein (1999) encontró que las personas con depresión tenían un rendimiento significativamente peor en tareas de memoria verbal y visual en comparación con individuos sanos.

Otros estudios más recientes como los de Koster et al. (2017) han demostrado que la ansiedad puede provocar dificultades en la recuperación de recuerdos autobiográficos, especialmente aquellos relacionados con experiencias negativas.

Síntomas de ansiedad

Mecanismos subyacentes

Ahora bien, pensemos los posibles mecanismos neurobiológicos y psicológicos que explican cómo la depresión y la ansiedad pueden influir en nuestra memoria. Como sabrás, detrás de estos trastornos hay complejas interacciones en nuestro cerebro y nuestra mente que pueden afectar nuestra capacidad para recordar e interpretar la información.

Desde un punto de vista neurobiológico, se ha observado que la depresión y la ansiedad pueden afectar la estructura y el funcionamiento de áreas cerebrales clave involucradas en la memoria, como el hipocampo y la corteza prefrontal.

Estudios como los de McEwen (2003) han demostrado que el estrés crónico, que está estrechamente relacionado con la depresión y la ansiedad, puede provocar cambios en la plasticidad sináptica y la neurogénesis en estas regiones del cerebro, lo que puede afectar la formación y recuperación de recuerdos.

Desde una perspectiva psicológica, se ha sugerido que los procesos cognitivos asociados con la depresión y la ansiedad, como la rumiación y la atención selectiva hacia estímulos negativos, pueden interferir con la codificación y recuperación de recuerdos. Autores como Williams et al. (2007) han propuesto el modelo de procesamiento de información de la depresión, que postula que los sesgos cognitivos característicos de este trastorno pueden contribuir a una interpretación negativa de eventos pasados y presentes, afectando así la memoria autobiográfica.

Consecuencias y consideraciones clínicas

Vamos a centrarnos en las posibles consecuencias de los problemas de memoria asociados con la depresión y la ansiedad, así como en las consideraciones clínicas importantes para su tratamiento y terapia.

Los problemas de memoria pueden dificultar la realización de tareas cotidianas, como recordar citas, mantener conversaciones fluidas o completar tareas laborales. Esto puede generar frustración y disminuir la autoestima de la persona afectada, así como generar conflictos en sus relaciones interpersonales. Estudios como los de Mullane et al. (2016) han demostrado que los problemas de memoria pueden afectar negativamente la satisfacción con la vida y la calidad de las relaciones familiares y de pareja.

Es crucial abordar estos conflictos en el contexto del tratamiento y la terapia. Esto puede incluir estrategias para mejorar la atención y la concentración, así como técnicas de memoria específicas, como el entrenamiento en memoria autobiográfica. Autores como Naismith et al. (2016) han encontrado que el tratamiento cognitivo conductual puede ayudar a mejorar la memoria en personas con depresión y ansiedad, al tiempo que reduce los síntomas de estos trastornos.

Estrategias de manejo y prevención

En Psicomentando, somos un equipo de psicólogos dispuestos a brindarte apoyo y orientación en el manejo de la depresión y la ansiedad, incluyendo estrategias prácticas para mejorar tu memoria y bienestar mental. Continuá leyendo que te daremos algunas recomendaciones para mejorar la memoria y contribuir a tu bienestar.

  • Ejercicio regular: la actividad física diaria, como caminar, correr o practicar yoga, no solo beneficia tu salud física, sino que también puede mejorar tu estado de ánimo y la función cognitiva, incluida la memoria.
  • Alimentación saludable: mantener una dieta equilibrada y rica en alimentos nutritivos, como frutas, verduras, granos y proteínas magras, puede proporcionar los nutrientes necesarios para el cerebro y mejorar la salud mental.
  • Técnicas de relajación: practicar técnicas de relajación, como la respiración profunda, la meditación o el mindfulness, puede ayudar a reducir el estrés y la ansiedad, lo que a su vez puede mejorar la memoria y la concentración.
  • Estimulación mental: mantener la mente activa con actividades intelectualmente desafiantes, como resolver crucigramas, aprender un nuevo idioma o tocar un instrumento musical, puede promover la plasticidad cerebral y mejorar la memoria.

Terapia para ansiedad

Consejos para profesionales de la salud mental

  • Evaluar la memoria: te recomendamos realizar una evaluación exhaustiva de la memoria y la función cognitiva en pacientes con depresión y ansiedad para identificar posibles áreas de déficit y orientar el tratamiento.
  • Incorporar estrategias de memoria: si tenés pacientes con estas problemáticas, es importante que integres a tu tratamiento técnicas de mejora de la memoria, como la organización de la información, la repetición espaciada y el uso de mnemotécnicas, para ayudar a los pacientes a gestionar mejor sus síntomas.
  • Fomentar el autocuidado: no debemos dejar de lado que educar a los pacientes sobre la importancia del autocuidado, incluyendo el sueño adecuado, la alimentación saludable y la actividad física regular, como parte integral del tratamiento para la depresión y la ansiedad es un paso esencial.

Conclusión

Es crucial reconocer que los problemas de memoria asociados con la depresión y la ansiedad no deben ser ignorados ni subestimados. Si estás experimentando dificultades en este sentido, te sugerimos que busques apoyo. En Psicomentando, nuestro equipo de psicólogos está capacitado para ayudarte a entender y manejar tus síntomas, así como proporcionarte estrategias prácticas para mejorar tu memoria y tu salud mental.

¡Ponete en contacto con nosotros! Es tiempo de dejar de mirar para un costado y hacerse cargo.

Importante: Este artículo es exclusivamente informativo. No debe utilizarse para realizar un diagnóstico ni como sustituto de un tratamiento profesional. En caso de que necesites ayuda, podés consultar con un psicólogo/a de nuestro equipo de Psicomentando.

Referencias bibliográficas

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  • Baddeley, A. D. (2000). The episodic buffer: A new component of working memory? Trends in Cognitive Sciences, 4(11), 417–423. https://doi.org/10.1016/S1364-6613(00)01538-2
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  • Williams, J. M. G., Barnhofer, T., Crane, C., & Beck, A. T. (2007). Problem solving deteriorates following mood challenge in formerly depressed patients with a history of suicidal ideation. Journal of Abnormal Psychology, 116(3), 468–478. https://doi.org/10.1037/0021-843X.116.3.468
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