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En las últimas décadas, el estrés se ha convertido en una de las grandes preocupaciones para los profesionales de la salud. El ritmo de vida que se lleva últimamente ha despertado una serie de síntomas que llaman la atención. Muchos trabajadores, e incluso estudiantes universitarios, comienzan a manifestar un agotamiento físico y mental como nunca visto antes.
Los jóvenes y adultos conviven con sus agendas repletas de actividades tratando de conciliar su vida profesional y personal para ganar algún tiempo de ocio entre tantas responsabilidades. Estas presiones van generando estrés y sobrecarga.
El estrés y la incertidumbre pueden derivar en la presencia de síntomas de enfermedades como la depresión o incluso pueden desencadenar otros síntomas más físicos como alergias, hipertensión o enfermedades gastrointestinales.
Actualmente, la enfermedad laboral más alarmante es el llamado Síndrome del Burnout, y podría afirmarse que es el último escalón del estrés laboral (Cherniss, 1980).
Las empresas comenzaron a poner foco en la prevención de esta enfermedad, dándole importancia a la calidad de vida como parámetro general para implementar políticas laborales. Y desde Psicomentando, como una comunidad enfocada en la salud mental, queremos mostrarte qué es Burnout, cuáles son los síntomas de la fatiga laboral, cuáles son sus consecuencias y también cómo superar el Burnout para recuperar el bienestar que tanto anhelamos.
Por eso, preparamos una serie de preguntas frecuentes que te ayudarán a entender paso a paso de qué se trata este síndrome.
¿Qué es Burnout?
El Síndrome de Burnout también es conocido como síndrome de desgaste profesional, síndrome de sobrecarga emocional, síndrome del quemado o síndrome de fatiga en el trabajo (Aceves et. al., 2006).
La definición más aceptada en la comunidad científica es la de Maslach (1977) quien fue una de las precursoras de los estudios en esta área. La psicóloga estadounidense define el Burnout como una forma inadecuada de afrontar el estrés crónico, y la determina a través de tres dimensiones: el agotamiento emocional, la despersonalización y la disminución del desempeño personal.
Una persona puede estar “quemada” en varios ámbitos de su vida (como el familiar o el social) pero se vivencia con mayor intensidad en el área laboral. Por esta razón, las investigaciones se enfocaron en el desajuste entre un empleado y su puesto de trabajo.
Ya en el año 2000, la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró al Síndrome de Burnout como un factor de riesgo laboral e incluso vital. Sin embargo, aún nos queda mucho por conocer y por hacer para prevenir que los trabajadores lleguen a sufrir esta condición.
¿Cuáles son las fases del Burnout?
Los autores coinciden en que el Síndrome del Burnout tiene un desarrollo progresivo, y es un proceso que se da en escalada hasta alcanzar mayor gravedad. Es importante saber que el Burnout no tiene un surgimiento súbito o repentino, y por esta razón pueden implementarse estrategias de prevención primaria (Álvarez Gallego & Fernández Ríos, 1991).
Cherniss (1980) distingue la aparición del Burnout a partir de varias fases. En primer lugar, está la fase del estrés laboral cuando las demandas laborales exceden a la capacidad de respuesta del sujeto. En segundo lugar, está la fase de agotamiento por sobrecarga donde aparecen los primeros síntomas de fatiga. Y luego está la fase de agotamiento defensivo y los cambios de conducta como la apatía, los malos tratos o incluso el cinismo.
¿Cuáles son las causas del Burnout?
Es en la tercera fase donde hablamos de Burnout propiamente dicho. Las causas que desencadenan este padecimiento pueden ser muchas, pero existen algunos factores de riesgo que pueden provocar un síndrome de burnout que merecen atención.
- Factores laborales: hacen referencia a las características del puesto de trabajo. Los estudios suelen asociar al Síndrome de Burnout con actividades laborales donde se brinda un servicio a clientes. Sin embargo, se reconoce que no es exclusivo de esas profesiones. Se presta atención a los horarios de trabajo excesivo, las rotaciones, los altos niveles de exigencia, la falta de seguridad y el aumento de la incertidumbre, la antigüedad en el puesto, clima laboral desfavorable y maltrato laboral.
- Factores individuales: se refieren a los estilos de personalidad y características personales del trabajador como la motivación, sus expectativas, el nivel de entrenamiento, baja tolerancia a la frustración, dificultad para trabajar en equipo y otros atributos similares.
- Factores psicosociales y ambientales: implican aquellas circunstancias externas tales como la presión social, situación económica desfavorable o atravesar situaciones adversas como la muerte de un familiar.
Estos factores pueden o no suceder al mismo tiempo, pero es imprescindible prestar atención a cada uno de ellos.
¿Cómo reconocer los síntomas del Burnout?
Los síntomas de la fatiga laboral se generan como consecuencia de un desajuste y una reacción desadaptativa. Estos síntomas pueden ser leves, moderados, graves o extremos. Las investigaciones más conocidas sobre el Burnout sugieren que se pueden dividir en tres grupos (Maslach, 1977; Álvarez Gallego & Fernández Ríos, 1991). Estos son los siguientes.
- Síntomas psicosomáticos o fisiológicos: dolores de cabeza con frecuencia, fatiga crónica, insomnio, padecimientos gastrointestinales, cambios en el peso, dolores musculares, alteración del ciclo menstrual, entre otros.
- Síntomas emocionales: irritabilidad, dificultades en la concentración, baja autoestima, intención de renunciar al puesto de trabajo, pérdida de la memoria, sensación de irrealidad, apatía e incluso ideación suicida.
- Síntomas conductuales: ausentismo en el trabajo, conductas violentas, consumo problemático de sustancias, conductas de riesgo. Cuando el trabajador pertenece al ámbito de los servicios, suele observarse un mal trato hacia los clientes.
¿Cuál es la diferencia entre el estrés y el sindrome de burnout?
El estrés es una respuesta natural y adaptativa del cuerpo a situaciones de presión, desafío o cambio. Puede ser causado por una variedad de factores, como el trabajo, los estudios, las relaciones personales o los eventos estresantes de la vida. El estrés en sí mismo no es necesariamente negativo y puede ayudar a las personas a enfrentar situaciones difíciles.
El síndrome de burnout, por otro lado, es una respuesta más crónica y específica al estrés laboral prolongado y la exposición constante a demandas emocionales, físicas y cognitivas excesivas en el trabajo. Se caracteriza por un agotamiento físico y emocional extremo, despersonalización o cinismo hacia el trabajo y una sensación de ineficacia o falta de logro en el trabajo.
Si bien el estrés puede ser incómodo, no necesariamente conduce a una disminución permanente del rendimiento laboral o a una actitud negativa hacia el trabajo.
¿Cómo es el burnout en estudiantes universitarios?
El síndrome de burnout en estudiantes universitarios, a menudo denominado “burnout estudiantil” o “burnout académico”, es una forma específica de agotamiento emocional y mental relacionada con las demandas académicas y el estrés asociado a la vida universitaria.
Al igual que en otros tipos de burnout, los estudiantes universitarios pueden desarrollar despersonalización, lo que significa que comienzan a distanciarse emocionalmente de sus estudios, compañeros de clase o profesores. Pueden volverse cínicos o apáticos hacia las tareas académicas y las relaciones en el entorno universitario.
El burnout puede afectar negativamente el rendimiento académico de los estudiantes. Pueden experimentar dificultades para concentrarse, memorizar información o cumplir con plazos de entrega, lo que puede resultar en calificaciones más bajas.
Algunos estudiantes con burnout académico pueden aislarse socialmente, retirándose de actividades sociales y extracurriculares debido a la sobrecarga de trabajo. También pueden desarrollar tendencias al perfeccionismo y la autoxigencia, que los llevan a establecer estándares irrealmente altos para sí mismos, lo que aumenta su estrés y contribuye al burnout.
¿Cómo identificar el burnout en profesionales de la salud?
Existen cada vez más casos de burnout en psicólogos, médicos y enfermeros. ¿Qué está ocurriendo? Los profesionales de la salud suelen enfrentar una carga de trabajo abrumadora, que incluye largas horas de trabajo, turnos irregulares y una gran responsabilidad. La creciente demanda de atención médica debido al envejecimiento de la población y las pandemias, como la de COVID-19, ha aumentado aún más la presión sobre estos trabajadores.
La escasez de personal en muchas instituciones de salud resulta en una mayor carga de trabajo para los profesionales de la salud existentes. Esto puede llevar a una mayor fatiga, estrés y riesgo de burnout.
Además, los sistemas de salud a menudo son complejos y burocráticos, lo que puede crear frustración y obstáculos para la atención eficiente y centrada en el paciente.
No debemos olvidar que los profesionales de la salud a menudo se enfrentan a situaciones médicas traumáticas, como la muerte de pacientes o diagnósticos graves. La exposición continua a este tipo de experiencias puede tener un impacto emocional significativo.
¿Cómo superar el Burnout?
Hasta aquí, resulta evidente por qué es importante prestar atención a los factores individuales, psicosociales y laborales y elaborar estrategias para combatir el Burnout. Dentro de estas estrategias se destacan la prevención primaria y el tratamiento (Montoya Zuluaga & Moreno, 2012).
Superar el síndrome de burnout puede ser un proceso desafiante, pero es posible con el tiempo, el esfuerzo y el apoyo adecuado. El primer paso para superar el burnout es reconocer que estás experimentando esta condición. Presta atención a los signos y síntomas, como el agotamiento emocional, la despersonalización y la falta de logro en el trabajo.
No enfrentes el burnout solo. Habla con amigos, familiares o colegas en quienes confíes sobre lo que estás experimentando. Buscar el apoyo de un terapeuta es un paso fundamental en este proceso. Existen muchos psicólogos especialistas en enfermedades por estrés laboral.
¿Cómo se pueden prevenir las enfermedades por el estrés laboral?
La prevención primaria se puede realizar en las primeras fases del Burnout y atendiendo a sus señales de alarma (López-Elizalde, 2004). Los compañeros o familiares son los primeros en tomar conocimiento de que algo no anda bien. Pero los directivos y superiores también pueden ajustar su mirada sobre los factores psicosociales de riesgo y evitar que los síntomas progresen.
Existen diferentes técnicas posibles, como los talleres sobre liderazgo, las capacitaciones, la vigilancia de la seguridad laboral y las campañas informativas sobre la enfermedad (Álvarez, 2011).
Muchos expertos de Recursos Humanos recomiendan implementar el Cuestionario de Evaluación de Riesgos Psicosociales y hoy en día lo utilizan para tener un panorama amplio de la calidad de vida laboral de los empleados. El Cuestionario de Evaluación de Riesgos Psicosociales brinda información detallada acerca de aquellos factores ambientales y psicológicos que pueden implicar un riesgo para el trabajador.
Es fundamental que los superiores “tomen cartas en el asunto” e implementen estrategias paliativas. Entender qué es Burnout es el primer paso. Se recomienda modificar las condiciones laborales o de clima grupal. Entre ellas se encuentran la formación constante, la creación de sistemas de recompensa, la retroalimentación positiva por el esfuerzo, la disminución de la carga de trabajo, el trabajo en equipo, la disminución de la rotación de personal y fomentar políticas de bienestar.
¿Cómo tratar el Burnout?
Las estrategias para combatir el Síndrome de Burnout cuando éste ya apareció hacen referencia a los tratamientos. Estas intervenciones pueden ir dirigidas a tres ámbitos distintos: el individual, el grupal y el organizacional (o laboral).
La intervención más urgente y la más implementada es la individual. Es decir, se enfoca en disminuir los síntomas a través de la psicoterapia y el entrenamiento en estrategias de afrontamiento (Folkman & Lazarus,1980).
Posteriormente, se puede trabajar a nivel grupal en la capacitación en trabajo en equipo, la comunicación asertiva y la creación de objetivos comunes.
Link sugerido: Clinica Mayo, desgaste laboral.
Referencias bibliográficas
- Aceves, G. A., López, M. Á. C., Moreno, S., Jiménez, F. F. S., & Campos, J. D. J. S. (2006). Síndrome de burnout. Archivos de Neurociencias, 11(4), 305-309.
- Álvarez, R. F. (2011). El síndrome de burnout: síntomas, causas y medidas de atención en la empresa. Éxito empresarial, 160, 1-4.
- Álvarez Gallego, E., & Fernández Ríos, L. (1991). El Síndrome de” Burnout” o el desgaste profesional. Revista de la Asociación Española de Neuropsiquiatría., 11(39), 257-265.
- Cherniss, C. (1980). Professional burnout in human service organizations. Nueva York: Praeger.
- Folkman, S. & Lazarus, R.S. (1980). An analysis of coping in a middle-aged community sample. Journal of Health and Social Behavior, 21, 219-239.
- López-Elizalde, C. (2004). Síndrome de burnout. Revista mexicana de anestesiología, 27(1), 131-133.
- Maslach, C. (1977). Burnout: A social psychological analysis. Paper presented at the meeting of American Psychological Association. San Francisco.
- Montoya Zuluaga, P. A., & Moreno Moreno, S. (2012). Relación entre síndrome de burnout, estrategias de afrontamiento y engagement. Psicología desde el Caribe, 29(1), 205-227.

Gabriela Millaman Rickert es estudiante avanzada de la carrera de Psicología de la Universidad Nacional de Mar del Plata (República Argentina).


