Estrategias de comunicación eficaz

¿Cómo lograr estrategias de comunicación eficaz?

Desde pequeños aprendemos a comunicarnos de diferentes maneras para lograr transmitir nuestras necesidades y deseos, y también comenzamos a comprender a los demás.

Pensemos, por ejemplo, en el mundo del trabajo. En este ámbito se valora la habilidad para comunicarse y construir buenas relaciones interpersonales. Cuando el trabajador adopta estrategias de comunicación eficaz repercuten en el buen clima laboral, el trabajo en equipo, la productividad y el cumplimiento de objetivos establecidos.

La comunicación tiene algunas características principales que deberías conocer si querés usarla de manera adecuada en los ámbitos de tu vida. Desde el sentido común podemos decir que la comunicación involucra por lo menos dos personas y un mensaje. ¡Pero es mucho más que eso! Los autores como Cestero Mancera (2014) y García (2012) postulan que la forma de comunicarte va a definir la intención de tu mensaje.

Antes que nada, es importante que sepas que la comunicación puede ser verbal o no verbal. Es decir que las palabras siempre van acompañadas de miradas, gestos, expresiones faciales y posturas corporales. Incluso aunque la persona que tenemos enfrente no esté hablando, nos está diciendo algo con su cuerpo. Por eso los expertos en comunicación como Watzlawick, Bavelas y Jackson (2011) aseguran que es imposible no comunicar.

Partiendo de esta base ahora podemos entender cómo un mismo mensaje puede ser entendido de manera muy distinta según la persona que lo escuche. Las intenciones, los modos de comunicar e incluso la cultura influyen en todas las interacciones que realizamos.

Las estrategias de comunicación eficaces se definen por la capacidad de transmitir nuestras necesidades y deseos de manera respetuosa, clara y coherente. Sin embargo, lograrlo no es tan fácil como parece. Existen varios estilos sociales de comunicación que usamos diariamente y algunos pueden ser más beneficiosos que otros.

¿Cuáles son los estilos sociales de comunicación?

Algunos autores expertos en el tema evidencian que existen tres estilos sociales de comunicación que tienen características distintivas. Estos estilos pueden ser predominantemente agresivos, pasivos o asertivos (Ribeiro & Bastanzo, 1994).

Como te darás cuenta, la comunicación pasiva y agresiva suelen conllevar consecuencias más negativas que positivas. Y te recomendamos que prestes atención al tercer estilo. Ahora desarrollaremos estos tres estilos sociales de comunicación:

Estilo de comunicación pasivo

Las personas que tienden a usar una comunicación pasiva suelen ser más dependientes y se muestran sumisos ante las decisiones de los demás. A veces incluso puede darte la sensación de que esa persona te genera lástima o simplemente pasan desapercibidos.

La comunicación pasiva se caracteriza por la incapacidad de expresar los verdaderos pensamientos u opiniones por miedo a la confrontación con los demás. Por eso, este estilo de comunicación pasiva genera malestar y sentimientos de inferioridad.

En ocasiones puede mezclarse algo de agresión con una conducta pasiva, y es allí cuando la persona explota y luego se siente culpable. Este estilo puede definirse como una comunicación pasiva agresiva.

Un ejemplo de comunicación pasiva muy común es la persona que no puede sostener sus posturas y siempre deja elegir a los demás. No suelen establecer contacto visual y se muestran indecisos para delegarle la responsabilidad al otro. Pensemos en todas aquellas personas que nunca suelen enojarse con nadie… o al menos eso parece.

Estilo de comunicación agresiva

La comunicación agresiva suele contraponerse al estilo de comunicación pasivo. De hecho, generalmente la persona de comunicación agresiva suele usar como blanco a las personas que tienden a usar la comunicación pasiva, pasando por encima de sus deseos y necesidades.

Estas personas suelen ser egocéntricas, soberbias e hirientes cuando discuten sus ideas con otros. Su arma principal es la intimidación y la provocación, llegando a generar rechazo.

En los conflictos pueden llegar a las consecuencias más negativas, incluyendo la manipulación en todas sus variantes, como la psicológica o emocional. Es gracias a esta manipulación que los agresivos obtienen beneficios para sí mismos, dejando de lado los intereses ajenos.

Un ejemplo de comunicación pasiva muy habitual es aquel sujeto que grita e insulta hasta tener la razón. Suelen utilizar un tono de voz muy elevado y hacen comentarios sarcásticos o “de mal gusto” para humillar a la otra persona. Su postura corporal indica enfado y tensión. Y, asimismo, sus discusiones pueden incluir amenazas directas.

Muchas personas adoptan este estilo de comunicación agresiva, y generalmente suelen ser las más autoritarias y te pueden dar la impresión de tener un “carácter demasiado fuerte”.

Estilo de comunicación asertivo

La comunicación asertiva es un estilo compatible con las estrategias de comunicación eficaz. Las personas asertivas logran transmitir sus opiniones, creencias, deseos y decisiones con total libertad. Y lo hacen de manera empática y respetuosa.

¡Y eso no es todo! Si las personas que usan la comunicación asertiva reciben alguna crítica, generalmente pueden asumir sus errores o defender adecuadamente sus puntos de vista sin generar conflictos.

Seguramente te estés preguntando cuáles son los estilos de comunicación asertiva. Existen muchos ejemplos en la vida cotidiana que te pueden ayudar a identificarlos. Diariamente nos encontramos con familiares, maestros, jefes o amigos que pueden ser modelos a seguir.

Esta es una habilidad social que puede aprenderse y vos podés convertirte en el nuevo modelo a seguir de tus amigos, compañeros y familiares. Con el desarrollo de un estilo de comunicación asertivo, vas a lograr ciertas estrategias de comunicación eficaz.

Existen algunos tips que te pueden ayudar a desarrollar tu competencia de comunicación asertiva. Algunos de ellos pueden ser:

  • Transmitir mensajes claros y coherentes, sin segundas intenciones y evitando el sarcasmo. De esta manera, la persona que recibe el mensaje sabrá que estás hablando en serio.
  • Mantener una coherencia entre lo que expresás verbalmente y tu postura corporal, para evitar malentendidos. Un ejemplo es la demostración de afecto acompañada del contacto visual y la ausencia de tensiones corporales.
  • Hablar con cordialidad y respetando los turnos de cada persona.
  • No hace falta levantar la voz para que tus ideas sean tenidas en cuenta. Una opinión consistente y bien formulada es más efectiva que otros métodos más autoritarios.
  • Escuchar activamente a la otra persona y valorar sus puntos de vista. Incluso entre ambos pueden armar una idea mejor y sentar las bases para un adecuado trabajo en equipo.
  • Realizar críticas constructivas sin hacer generalizaciones hacia la persona como un todo. A veces solemos criticar la forma de ser de los otros y nos olvidamos de sus sentimientos. Lo ideal es mencionar el error puntual y charlar sobre cómo mejorarlo.
  • Valorar tu propia opinión y reconocer que tus aportes son igual de importantes que el de los demás. ¡No tengas miedo de expresarte!

Con estas recomendaciones vas a poder aplicar la comunicación asertiva de la mejor manera, adoptando estrategias de comunicación eficaz. No te olvides que lo más valioso de comunicarnos es hacernos entender.

Tus relaciones laborales, familiares o sociales se verán sumamente favorecidas en la medida que puedas adoptar alguna de estas estrategias de comunicación asertiva. Y sabemos que la calidad de nuestras relaciones define la calidad de nuestra salud mental y el bienestar personal.

Importante: Este artículo es exclusivamente informativo. En Psicomentando no diagnosticamos ni recomendamos tratamientos. En caso de que necesites ayuda, consultá con un profesional.

Referencias bibliográficas

– Cestero Mancera, A. M. (2014). Comunicación no verbal y comunicación eficaz.
– García, A. A. M. (2012). Habilidades de comunicación: técnicas para la comunicación eficaz.
– Ribeiro, L., & Bastanzo, J. (1994). La comunicación eficaz (No. 04; P90, R5.). Urano.
– Watzlawick, P., Bavelas, J. B., & Jackson, D. D. (2011). Pragmatics of human communication: A study of interactional patterns, pathologies and paradoxes. WW Norton & Company.

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