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La personalidad de los psicópatas es uno de los más intrigantes misterios para las personas. Quizás no existe otra personalidad que genera tanta atracción y hostilidad a la vez. Y es que las películas nos han mostrado el perfil de un psicópata que nos llama la atención por su falta de escrúpulos.
Los mitos sociales nos hacen creer que los psicópatas son sólo aquellos asesinos seriales que cometen crímenes atroces. Sin embargo, te sorprendería saber que este tipo de personalidades son más frecuentes de lo que parecen. De hecho, es probable que en algún momento de tu vida te hayas cruzado con alguno de ellos sin darte cuenta.
En este artículo vamos a conocer qué nos dice la psicología jurídica acerca de las características de un psicópata y qué son capaces de hacer. Un psicópata (o en definitiva, un psicópata narcisista) puede llegar a ser un experto en fingir emociones y pasar desapercibido.
Si te estás preguntando cómo reconocer a un psicópata, te invitamos a seguir leyendo y averiguar sobre las señales más importantes a detectar.
¿El psicópata nace o se hace?
Esta es una de las preguntas más usuales cuando pensamos en el origen de la psicopatía. Lo cierto es que no existen causas específicas que la determinen, aunque sí se han arribado a una serie de factores que pueden predisponerla.
Lo primero que debemos mencionar es que, si bien la psicopatía es considerada un trastorno psicológico, no puede ser catalogada de la misma forma que las otras presentaciones clínicas. Y esto ocurre porque los psicópatas parecen reunir rasgos de varios trastornos similares, como el de personalidad antisocial.
Además, es importante mencionar que tampoco tienen una enfermedad orgánica como base, como podría ser la esquizofrenia.
Las investigaciones científicas de Patrick, Fowles & Krueger (2009) evidencian que el origen de la psicopatía puede encontrarse en una actividad cerebral inusual. Sin embargo, la biología resulta insuficiente para explicar el desarrollo de esta condición. Entonces… ¿Qué ocurrió para que una persona sea psicópata?
El estudio de Lykken (1994) reveló que existe una relación directa entre el maltrato infantil y la psicopatía. Esto significa que un psicópata seguramente habrá sufrido algún tipo de maltrato en su infancia, que desencadenó el desarrollo de esta condición.
De hecho, las primeras señales se pueden observar a temprana edad: comienzan maltratando y despreciando animales, manteniendo actitudes antisociales ante niños de la misma edad.
Ahora bien, ¿qué ocurre cuando ese niño va creciendo y profundiza su psicopatía? ¿Qué es un psicópata narcisista? Echemos un vistazo a los rasgos principales.
Perfil de un psicópata narcisista
Como mencionamos arriba, la psicopatía no puede clasificarse de la misma manera que otros trastornos. Esto sucede así porque los psicópatas pueden actuar de manera muy distintas, y algunos presentarán rasgos de violencia que otros no.
Aunque las características de un psicópata pueden ir variando, se pueden establecer algunos puntos en común, aunque no significa que todos ellos estén presentes en la misma persona (Chabrol et. al., 2009).
Para definir el perfil de un psicópata, las investigaciones científicas han logrado reunir los siguientes patrones de conducta:
- Mantienen conductas crueles a temprana edad.
- No han desarrollado la capacidad de sentir empatía.
- Se muestran distantes y ajenos en varias ocasiones, aunque pueden sostener una fachada sociable por poco tiempo.
- Son conscientes de sus actos, ya que pueden distinguir entre lo prohibido y lo permitido.
- Muestran tendencias a incumplir reglas y sobrepasar los límites de los demás.
- Tienen conductas de manipulación para obtener beneficios personales.
- Cuando son descubiertos, sólo sienten culpa por las consecuencias negativas en ellos mismos y no en las víctimas.
- Suelen presentar conductas agresivas, impulsivas e imprudentes.
Un psicópata no siempre es un criminal
Los autores como Vinkers et. al. (2011) aseguran que la mayoría de los psicópatas jamás llegarán a cometer un crimen. Y esto sucede porque, en efecto, no todos van a desarrollar conductas violentas incontrolables. De hecho, pueden llegar a ser altamente funcionales en algunos roles sociales.
En algún punto, es cierto afirmar que un psicópata narcisista estará más propenso a tener conductas de delincuencia. La falta de empatía puede asociarse con la tendencia a transgredir leyes, pero también es correcto mencionar que no siempre sucede.
Los estudios de Romero et. al. (2013) evidenciaron que existe un tipo de psicopatía que es más deseable socialmente: hablamos del psicópata integrado. Son personas que se adaptan a la sociedad, e incluso asumen cargos importantes dentro de las instituciones.
Un psicópata integrado puede formar parte de equipos directivos o puestos de trabajo que requieran frialdad en la toma de decisiones.
Aunque tengan dificultades en sentir emociones positivas por los demás, se ha demostrado que su procesamiento cognitivo les permite ser más racionales y por esta razón comprenden las consecuencias negativas que sus actos pueden conllevar.
Por supuesto, también existe un porcentaje de psicópatas que mantendrán conductas violentas y es aquí donde hablamos del psicópata criminal: en este punto, la representación más común que tenemos es la del asesino serial (Vinkers et. al., 2011).
El psicópata narcisista… ¿puede rehabilitarse?
Muchas investigaciones han tratado de encontrar algún tipo de cura para este trastorno. Hasta el momento, no se ha conocido un tratamiento específico que permita una curación absoluta. Sin embargo, existen algunos puntos favorables para pensar en el control de la psicopatía.
En primer lugar, debemos mencionar que puede prevenirse el desarrollo de esta enfermedad. ¿De qué manera? Si no existen situaciones de maltrato infantil, será menos probable que surjan rasgos psicopáticos en la niñez.
Y si el niño ya estuvo expuesto a situaciones de violencia y comienza a presentar rasgos preocupantes, existen estudios que evidencian que se puede iniciar un tratamiento temprano para evitar que se agrave el trastorno.
Si se estudia el caso a caso, un psicópata adulto puede rehabilitarse para convertirse en un psicópata integrado socialmente, que cumpla funciones que se adecúen mejor a sus habilidades (Romero et. al. 2013).
Finalmente, la medicación es una opción viable para controlar la urgencia de los síntomas del trastorno, sobre todo la impulsividad.
¡La psicología jurídica y criminal aún tiene mucho para enseñarnos sobre estas personalidades!
Referencias bibliográficas
- Chabrol H.; Van Leeuwen N.; Rodgers R.; Sejourne N. (2009). Contributions of psychopathic, narcissistic, Machiavellian, and sadistic personality traits to juvenile delinquency. Personality and Individual Differences, 47(7): pp. 734 – 739.
- Lykken, D. (1994). Las personalidades antisociales. Barcelona: Herder.
- Patrick, C., Fowles, D. & Krueger, R. (2009). Triarchic conceptualization of psychopathy: Developmental origins of disinhibition, boldness, and meanness. Development and Psychopathology, 21(3): 913–938.
- Romero, J. M. P., Manso, J. M. M., Alonso, M. B., & Sánchez, M. E. G. B. (2013). Psicópatas integrados/subclínicos en las relaciones de pareja: perfil, maltrato psicológico y factores de riesgo. Papeles del psicólogo, 34(1), 32-48.
- Vinkers, D. J., de Beurs, E., Barendregt, M., Rinne, T., & Hoek, H. W. (2011). The relationship between mental disorders and different types of crime. Criminal Behaviour and Mental Health, 21, 307-320.

Gabriela Millaman Rickert es estudiante avanzada de la carrera de Psicología de la Universidad Nacional de Mar del Plata (República Argentina).


