Anhedonia: ¿Por qué no disfruto de las cosas como antes?

Este artículo se actualizó hace:  10 meses ago

Quizás hayas comenzado a darte cuenta que ya no encuentras momentos de placer en tu vida diaria. Cuando los demás insisten para incluirte en alguna actividad y preguntarte qué te ocurre, es probable que respondas “no tengo interés por nada”, “no tengo ganas”, “no tengo energía”.

¿Alguna vez te preguntaste si eso que sientes tiene nombre? ¿Si a alguien más le pasa? La respuesta a ambas preguntas es un rotundo sí: la pérdida total de interés y la incapacidad de disfrutar puede entenderse como “anhedonia” y ha sido largamente estudiada por psicólogos, psiquiatras y neurobiólogos.

Desde Psicomentando queremos mostrarte qué es la anhedonia emocional, cómo se manifiesta y qué diferencias tiene con la anhedonia social. Finalmente, vamos a indagar las causas de la anhedonia para llegar a un posible tratamiento.

La incapacidad de disfrutar: ¿Qué es anhedonia?

Se puede definir a la anhedonia como la incapacidad para experimentar sensaciones placenteras, junto con la pérdida del interés en casi todas las actividades, siendo aún más notorio cuando se trata de aquellas que antes se disfrutaban (Der-Avakian & Markou, 2012).

La anhedonia en sí misma es una categoría que no debe confundirse con otro tipo de conductas. Por ejemplo, no es simplemente una falta de interés en alguna actividad específica, como podría ser el arte o el deporte.

Preguntarse qué es la anhedonia emocional, es ir un poco más allá: la dimensión del problema es más grande, ya que se trata de una pérdida total del disfrute.

En cualquier caso, es el profesional el que determinará el nivel de gravedad y si se trata de un comportamiento típico o no. Resultará clave realizar una evaluación exhaustiva en varios ámbitos de la vida diaria para tener un panorama más amplio.

Anhedonia Social

Cuando al término “anhedonia” le agregamos la denotación “social”, estamos hablando de un tipo específico. En este caso, la falta de placer nace de situaciones sociales. La anhedonia social implica un desinterés por todo lo que tiene que ver con interactuar con otros.

Tanto la anhedonia en general, como la anhedonia social, tienen algunos signos que permiten detectarlas y ayudan a establecer un diagnóstico preciso.

¿Cómo se detecta?

La frase “no tengo interés por nada” es algo que los psicólogos suelen escuchar en sus consultorios, por eso es importante indagar más allá para ver qué se oculta detrás de ella y detrás de esa falta de interés.

La anhedonia se manifiesta en una gran variedad de síntomas, que van desde los más psicológicos hasta los más fisiológicos:

  • Incapacidad de sentir placer por las actividades que anteriormente disfrutabas.
  • Desmotivación que se generaliza a todas tus actividades de la vida diaria.
  • Actitud pesimista.
  • Baja autoestima y autoeficacia.
  • Sentimiento de frustración e incapacidad.
  • Falta de “energía” o “voluntad”, como una sensación de cansancio.
  • Cambios en tus hábitos alimentarios y del sueño.
  • Náuseas o mareos luego de exponerte a situaciones sociales.
  • Aislamiento social y retraimiento.
  • Dificultades para comunicarte con los demás, para entender sus emociones o hacer que te entiendan.

La aparición de la anhedonia social puede ser más probable en la adolescencia, debido a los cambios vertiginosos que transitan estos jóvenes en su identidad. Sin embargo, es importante estar alertas en cualquier etapa de la vida.

En la actualidad, existen dos test que evalúan dos tipos de anhedonia: social y física. Ambos test fueron diseñados por Chapman y Raulin entre los años 1976 y 1978, siendo ampliamente utilizados por profesionales e investigadores hoy en día.

El primer tipo se mide a través de la Escala Revisada de Anhedonia Social, y consta de 40 preguntas. Por su parte, el segundo tipo se mide a partir de la Escala Revisada para la Anhedonia Física, con 61 preguntas que valoran la capacidad para sentir placer ante estímulos físicos comunes, como el tacto, el sexo o la comida.

Causas de la anhedonia: los trastornos asociados

Para conocer las causas de la anhedonia, es necesario que un profesional establezca un diagnóstico. Pero… ¿Es un trastorno? ¿Se puede diagnosticar?

Es importante dejar en claro que la anhedonia no es un síndrome en sí mismo, sino el indicador de algún trastorno mayor. En efecto, es uno de los síntomas más acentuados en algunas patologías.

Diversos estudios como los de Blanchard, Horan y Brown (2001), han demostrado que la anhedonia social o física son uno de los indicadores más grandes de la depresión. Además, también puede aparecer en otras patologías como el Trastorno Esquizotípico de la Personalidad, el Autismo, el consumo problemático de sustancias y en el Síndrome de Abstinencia.

En la depresión, puede observarse que los indicadores de abulia y anhedonia están íntimamente relacionados: la primera refiere a la falta de motivación y la segunda, como vimos, a la falta de placer.

Ante este panorama, resulta evidente la importancia de establecer un diagnóstico preciso. Cada trastorno requiere de un abordaje y un tratamiento particular. La detección temprana de síntomas como la abulia y anhedonia son fundamentales.

También es importante diferenciarlos de otros padecimientos como la ansiedad social, que en realidad viene acompañada de miedos e introversión.

En términos biológicos, se pueden encontrar las causas de la anhedonia en las alteraciones del cerebro: se ve afectado el sistema de recompensas, que genera dopamina y otras hormonas que producen sensación de placer (Der-Avakian & Markou, 2012; Keedwell et al., 2005).

¿Cómo curar la anhedonia y volver a ser feliz?

Comenzamos preguntándonos qué es anhedonia, indagamos sus causas y sus síntomas para llegar a la pregunta más importante: ¿cómo curar la anhedonia?

Una vez que los profesionales establezcan un diagnóstico, el paso siguiente es trabajar en el tratamiento más adecuado según tu padecimiento.

Dependiendo de la patología subyacente, se puede recomendar un tratamiento farmacológico o uno psicológico.

Terapia: Cómo curar la anhedonia

La terapia Cognitivo-Conductual es el tipo de psicoterapias que cuenta con mayor respaldo científico hoy en día, y ha resultado sumamente eficaz en tratamientos para la depresión, la esquizofrenia y otros padecimientos como el consumo de sustancias (Caballo, 2008).

En cualquier caso, se trabajará para indagar aquellos factores que mantienen los síntomas. Uno de los objetivos fundamentales es el cambio conductual, la transformación de las creencias, la promoción de habilidades sociales y estrategias de afrontamiento saludables.

Asimismo, se implementarán recursos para salir de los estados de ánimo negativos, de la abulia y anhedonia, a partir de pequeños ejercicios. Se acompañará también con un trabajo sobre el aumento de la autoestima y la autoeficacia.

Por supuesto, se tratará de un trabajo arduo… pero sumamente útil y valioso. Es posible recuperar el placer, la motivación y, en definitiva, la felicidad.

En el siguiente link podrás leer más información sobre la depresión.

Importante: Este artículo es exclusivamente informativo. En Psicomentando no diagnosticamos ni recomendamos tratamientos. En caso de que necesites ayuda, consultá con un profesional.

Referencias bibliográficas

  • Blanchard, J. L., Horan, W. P., & Brown, S. A. (2001). Diagnostic differences in social anhedonia: a longitudinal study of schizophrenia and major depressive disorder. Journal of abnormal psychology, 110(3), 363.
  • Caballo, V. E. (Ed.). (2008). Manual para el tratamiento cognitivo-conductual de los trastornos psicológicos (Vol. 2). Siglo Veintiuno de España.
  • Chapman, L. J., Chapman, J. P., & Raulin, M. L. (1976). Scales for physical and social anhedonia. Journal of abnormal psychology, 85(4), 374.
  • Der-Avakian, A., & Markou, A. (2012). The neurobiology of anhedonia and other reward-related deficits. Trends in neurosciences, 35(1), 68-77.
  • Keedwell, P. A., Andrew, C., Williams, S. C., Brammer, M. J., & Phillips, M. L. (2005). The neural correlates of anhedonia in major depressive disorder. Biological psychiatry, 58(11), 843-853.
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