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Hoy en día, parece obvio afirmar que la sexualidad y la salud mental están íntimamente relacionadas. ¿Pero de qué manera influye una sobre otra? ¿Qué efectos positivos y negativos tiene la psicología sobre nuestra vida sexual?
La sexualidad puede ser vivida con total placer y satisfacción. Y también puede ser vivida como una preocupación constante, con miedo, displacer y frustración. Lo cierto es que la sexualidad es algo de lo cual hay que hablar: se trata de poner el debate sobre la mesa.
El sexo y el placer ya no pueden seguir siendo un tabú. Por eso, te traemos este artículo sobre la ansiedad sexual: una problemática que nos sucede a todos (en menor o mayor medida).
Vamos a conocer qué es la ansiedad sexual, cómo evitar la ansiedad sexual en las relaciones sexuales y qué nos dice la psicología acerca de este padecimiento.
¿Qué es la ansiedad sexual?
Podemos definirla como aquella ansiedad asociada a las relaciones sexuales, y que puede aparecer antes, durante o incluso después de las mismas. El resultado directo de esta ansiedad sexual se traduce en falta de satisfacción y disfrute (Jiménez, 2010).
Se puede identificar como una preocupación excesiva acerca de las relaciones sexuales, por lo cual, la atención que debería estar puesta en el placer sexual… se dirige a los pensamientos negativos y los miedos.
Es habitual que la ansiedad sexual aparezca en los primeros encuentros con una nueva pareja, o un nuevo vínculo sexo-afectivo. La incertidumbre, la falta de conocimientos acerca de la otra persona o la falta de confianza pueden producir claros síntomas de ansiedad.
Estos síntomas pueden ir disminuyendo a medida que se van conociendo, o pueden aumentar si existe algún problema de fondo como la disfunción sexual (Balon & Segraves, 2005).
¿Cómo afecta la ansiedad en la sexualidad?
La ansiedad sexual puede tener efectos importantes en la vida de las personas.
El libro de Rathus et al. (2005) aborda la sexualidad en sentido amplio, y evidencian que está claro que tener ansiedad en estos casos, no sólo afecta el plano de lo sexual: toda la vida cotidiana de la persona puede verse afectada. Y es que la sexualidad tiene el poder de modificar nuestro estado de ánimo, los pensamientos, la autoestima y nuestras relaciones sociales.
Lo primero que debemos aclarar es que no existen diferencias significativas entre varones y mujeres cuando se trata de sentir ansiedad sexual. Autores como Branco (2005) y Jiménez (2010) han demostrado que en la sociedad existe un prejuicio acerca de que los varones se ven más afectados por la ansiedad, pero en realidad los síntomas se manifiestan de distinta manera.
Entonces, ¿Cómo afecta la ansiedad en la sexualidad de varones y mujeres? Podemos mencionar los más habituales:
- Pérdida de deseo sexual.
- Falta de lubricación adecuada.
- Dificultades en la erección.
- Anorgasmia (o ausencia de orgasmos).
- Malestar en la pareja o vínculo sexo-afectivo.
Posibles causas de la ansiedad sexual
La ansiedad sexual puede variar según las experiencias sexuales que hayas tenido, tu autoestima, tu estilo de personalidad y tantas otras situaciones que podrían estar generando preocupaciones. A partir de los aportes de Balon y Segraves (2005), Branco (2005) y Jiménez (2010), se encontraron las principales causas en las siguientes:
- Prejuicios acerca de la sexualidad: muchos han recibido una educación sexual represiva y limitada, que ha dejado por fuera muchas formas de vivir la sexualidad. En algunos casos, incluso se vive como un tabú.
- Problemas en la autoestima: es más posible que experimentes ansiedad sexual si sientes malestar con tu cuerpo o sientes que no puedes generar placer sexual en la otra persona o en ti mismo.
- Disfunciones sexuales como el dolor en las relaciones, la eyaculación precoz, el vaginismo, la disfunción eréctil, la anorgasmia, entre otros.
- Malestar emocional: puede ser producido por situaciones estresantes que te estén ocurriendo o también un malestar que proviene directamente de la pareja, la falta de comunicación, las discusiones, entre otras.
- Preocupación por el fracaso sexual: si ya te ha ocurrido tener problemas para sentir placer en el sexo, es probable que el próximo encuentro te genere incertidumbre y ansiedad.
Ansiedad sexual: síntomas
Más allá de los efectos a largo plazo de la ansiedad en la sexualidad, también podemos mencionar algunos síntomas que suelen experimentarse en ese mismo momento:
- Aumento del ritmo cardíaco y taquicardias
- Temblores
- Mareos
- Sequedad en la boca
- Dificultades en la respiración
- Hormigueos en el cuerpo
- Tensión muscular
- Sensación de miedo
- Sensación de irrealidad
- Torpeza
Como verás, estas manifestaciones están muy alejadas de lo que debería ser una experiencia placentera, alegre y estimulante. De hecho, cuanto más se repitan los síntomas, es más probable que vuelvan a aparecer… tan sólo por el miedo ante la misma ansiedad (Balon & Segraves, 2005, Jiménez, 2010). Entonces, ¿cómo dejar de sobrepensar y simplemente disfrutar de la experiencia?
La buena noticia es que la ansiedad sexual es tratable y existen maneras de evitar que vuelva a aparecer.
¿Cómo evitar la ansiedad en las relaciones sexuales?
La ansiedad sexual puede afectar notablemente tu día a día, y por eso se debe trabajar en aquellos aspectos y características personales que van a impactar directamente en el momento sexual.
Para saber cómo evitar la ansiedad en las relaciones sexuales, es necesario trabajar para aumentar la autoestima, el afrontamiento de situaciones diarias estresantes, la comunicación asertiva, la confianza y, sobre todo, en la búsqueda de información para lograr una educación sexual integral y saludable (Biscotti, 2006).
La herramienta más efectiva y más recomendada es la psicoterapia. Puede tratarse de terapia individual o de pareja. En cualquier caso se trabaja sobre diferentes habilidades no sólo para manejar la ansiedad sexual sino también para evitar que vuelva a aparecer.
La terapia cognitiva, por ejemplo, trabaja para disminuir los síntomas y también para promover estrategias de afrontamiento frente al estrés, técnicas de manejo de la ansiedad, la reflexión, la modificación de la conducta y la creación de nuevos pensamientos (Caballo, 2008).
Existen una gran cantidad de psicólogos y psicólogas especialistas en sexología o en perspectiva de género que te pueden ayudar a encontrar la manera de eliminar definitivamente la ansiedad en tus vínculos.
Ahora bien, mientras tanto… ¿Qué se puede hacer para disminuir y calmar la ansiedad?
Claves para saber cómo calmar la ansiedad sexual
- Busca estímulos que te relajen antes o durante la relación sexual: puede ser una música relajante, poca iluminación, entre otros.
- Mantén una buena comunicación con tu vínculo, preguntando acerca de los gustos e intereses, y también acerca de lo que no les gusta.
- Infórmate sobre las actividades que le generan mayor placer a tu vínculo, si tiene partes sensibles o zonas que generan mayor placer, tomándote el tiempo para conocerse entre sí.
- No te pongas metas concretas como si fuera una “checklist” de logros sexuales, y así podrás permitirte vivir la sexualidad con mayor tranquilidad.
- Por último, y muy importante, no te dejes influenciar sobre la “normatividad” en lo sexual. Existen muchos prejuicios sobre cómo debería ser, cuánto debería durar, qué es sexo y qué no. Es importante que puedas abrirte a vivir diferentes experiencias sexuales.
La búsqueda de información, la capacidad reflexiva, la comunicación y el acompañamiento profesional son la clave para superar este fenómeno tan temido como es la ansiedad sexual.
Referencias bibliográficas
- Balon, R., & Segraves, R. T. (2005). Handbook of sexual dysfunction. CRC Press.
- Biscotti, O. (2006). Terapia de pareja: una mirada sistémica. Lumen.
- Branco, C. C. (2005). Sexualidad humana: una aproximación integral. Ed. Médica Panamericana.
- Caballo, V. E. (Ed.). (2008). Manual para el tratamiento cognitivo-conductual de los trastornos psicológicos (Vol. 2). Siglo Veintiuno de España.
- Jiménez, O. R. R. (2010). Relación entre satisfacción sexual, ansiedad y prácticas sexuales. Pensamiento psicológico, 7(14), 41-52.
- Rathus, S. A., Nevid, J. S., Fichner-Rathus, L., & Ortega, R. L. (2005). Sexualidad humana. Pearson educación.

Gabriela Millaman Rickert es estudiante avanzada de la carrera de Psicología de la Universidad Nacional de Mar del Plata (República Argentina).


