Técnicas de estudio: aprender más y en menos tiempo

Este artículo se actualizó hace:  11 meses ago

Estudiar, estudiar y estudiar. Desde que somos niños, hasta la edad adulta, e incluso en la vejez, el estudio atraviesa gran parte de nuestra vida. Casi siempre, vivimos los estudios como un sacrificio tortuoso y pareciera que todo se reduce a aprobar un examen.

Sin embargo, ¿es lo mismo aprobar que aprender? La respuesta es no, pero ambos podrían ir de la mano. No es nada sencillo encontrar hábitos y técnicas de estudio que realmente funcionen para aprobar, y a la vez lograr un verdadero aprendizaje del tema.

De hecho, se trata de una preocupación histórica. Desde que existen registros, los seres humanos nos hemos preguntado cómo adquirir nuevos conocimientos. Por esta razón, se dice que las técnicas de estudio son milenarias.

estudiar

Aún hoy en día, las estrategias para mejorar la memoria continúan siendo un dilema. ¿Por qué? Sencillamente porque no existe una receta mágica que se aplique a todas las personas. De esta forma, debes saber que existirán algunos métodos que se adecúen mejor a ti, y otros que podrás ir descartando.

En este artículo nos encargaremos de enseñarte qué son las técnicas de estudio, qué relación tienen con las características de la memoria y finalmente te brindaremos los tips más eficientes para encontrar tu método ideal, según la edad y el nivel educativo.

¿Qué son las técnicas de estudio y para qué sirven?

Las técnicas de estudio son todas las estrategias y recursos que se utilizan para facilitar diferentes fases del proceso de estudio (Hernández-Guanir & García, 1991). Su finalidad consiste en lograr el máximo rendimiento, en el menor tiempo posible.

En este sentido, se pueden aplicar hábitos y técnicas de estudio en la parte de planificación, lectura, subrayado, resumen, elaboración de cuadros, mapas, gráficos, el repaso, e incluso en el mismo momento de evaluación.

¿Para qué sirven las técnicas de estudio?

En términos simples, ayudan a mejorar la memoria y la concentración, promoviendo un aprendizaje profundo en un determinado tema.

Y resulta sorprendente mencionar que toda técnica de estudio bien aplicada, asegura un rendimiento notable. Pero para encontrar tu técnica de estudio ideal, deberás comprender el funcionamiento de tu memoria y cómo va evolucionando con los años.

¿Sabías que los seres humanos tenemos una capacidad ilimitada para almacenar información a largo plazo?

La memoria y el aprendizaje varían según la edad. Cuando estamos agobiados estudiando, existe una tendencia a pensar que “no nos entra más información en la cabeza” o que “ya no me queda espacio para aprender algo más”. Sin embargo, lo que está sucediendo en ese momento es otro fenómeno.

Si sentiste que llegaste a un límite para adquirir nueva información, es posible que estés sufriendo los efectos de estar expuesto a grandes niveles de concentración. ¡Tu cerebro merece un descanso!

Los investigadores Baddeley, Eysenck y Andersonn (2009) explican que este fenómeno sucede en todas las edades. Pero, por supuesto, la capacidad para retener la información que leemos o repasamos, va mejorando a medida que entramos en la adolescencia.

Por esta razón, la respuesta a cómo ejercitar la memoria es… depende. La edad y el contexto son factores muy importantes al momento de aplicar técnicas de estudio.

¿Cómo enseñar técnicas de estudio a niños?

Las técnicas de estudio que se usan en adultos, no funcionarán en los niños. Para estos pequeños seres, lo ideal es mezclar la teoría con la práctica y asociar estas actividades con juegos que les interesen.

Podemos utilizar algunos test simples de preguntas y respuestas, donde se ofrezcan diferentes alternativas y el niño deba elegir la correcta.

A su vez, es recomendable que el aprendizaje se produzca en colaboración con otros niños de la misma edad, con un intercambio de ideas permanente. De esta manera, no sólo se logra un aprendizaje de la currícula sino también conductas prosociales que le ayudarán en un futuro.

¿Cuáles son las características de la memoria durante la adolescencia? Hábitos y técnicas de estudio en adolescentes

Este periodo es el ideal para mejorar la comprensión lectora y la velocidad de lectura (Eysenck & Keane, 2015).

Es muy importante que los adolescentes adquieran hábitos y técnicas de estudio que les permitan mejorar esas dos habilidades: no sólo entender rápidamente el significado de cada palabra, sino de todo el texto en conjunto.

Entre las principales estrategias para mejorar la memoria y la concentración, se encuentran el subrayado, el resumen, los apuntes, los mapas conceptuales, gráficos, esquemas y notas al costado del texto. ¿Cómo aplicarlas de manera tal que funcionen para su objetivo?

Una recomendación es estudiar en contextos agradables que fomenten el estudio, y a su vez implementar un cronograma de estudio semanal para organizar fechas de entregas y exámenes.

Además, los adolescentes ya no necesitan tanto los incentivos de los padres, por lo cual es ideal que ellos elijan con qué recompensarse: más horas de videojuegos, más tiempo en el celular, acceder a una salida de fin de semana, entre otros.

¿Qué técnicas de estudio existen para mejorar el aprendizaje en la universidad?

Ahora bien, el nivel de la memoria y el aprendizaje que se espera en la universidad es diferente al de la adolescencia.  Es necesario que haya un recorrido previo, y que las técnicas de subrayado, resumen o repaso se hayan practicado lo suficiente como para ir un paso más allá.

Ya no alcanzará sólo con identificar lo relevante de lo que no lo es, o captando las ideas principales. Ahora toda esa información debe integrarse con otra, en mayor cantidad y en menor tiempo (Karpicke & Roediger, 2007).

Para mejorar la memoria y la concentración en la universidad, se debe contar con una gran perseverancia, junto con un entrenamiento constante en la materia que se deba estudiar. Entre los universitarios, existen algunas técnicas de estudio por excelencia.

  • Mapas mentales: la asociación de conceptos en una red de palabras, como si fuera un árbol mental, es una gran ventaja al momento de estudiar. Se ha demostrado que cuando la información se organiza de forma visual, suele retenerse con mayor vivacidad en la memoria.
  • Tarjetas didácticas: en cada tarjeta se pueden poner preguntas con sus respuestas, o conceptos con su significado. Es ideal que cada tarjeta se divida por tema y color correspondiente, e incluso pueden llevarse en el celular para repasarlas durante algún tiempo libre.
  • Reglas Mnemotécnicas: son aquellas que facilitan pura y exclusivamente la memorización de palabras o números, como la creación de canciones, juegos, imágenes o historias creativas. Está comprobado que las palabras acompañadas de melodías se pueden recordar mejor. Si estás buscando una técnica de estudio para memorizar, estas reglas son ideales.

Además de estas tres técnicas de estudio mencionadas, existe otra muy famosa por su extendido uso y su notable eficacia. Veamos de qué se trata la técnica de estudio de Pomodoro.

¿Qué es la técnica de estudio de Pomodoro?

Se trata de una técnica de estudio para memorizar y aprender a largo plazo, basada en la organización del tiempo (Cirillo, 2018). Quien la aplique, deberá establecer una rigurosa división del tiempo entre el estudio y el descanso.

Consiste en segmentar el estudio en tiempos de 20 a 30 minutos como máximo, donde la atención esté completamente focalizada en dicha tarea. Para lograrlo, el estudiante puede alejar todo dispositivo electrónico que lo pueda distraer, como el celular.

Los primeros descansos deben durar 5 minutos, hasta ir aumentando a medida que se avance en el estudio, como método de recompensa.

Aunque parezca una técnica de estudio sencilla, la realidad es que al principio los estudiantes suelen distraerse demasiado rápido y sienten que fallaron en su objetivo, causando mayor malestar y menos motivación en la tarea.

Por esta razón, ¡paciencia! Todas las técnicas de estudio para mejorar el aprendizaje requieren de gran perseverancia y práctica. Prácticamente cualquier estudiante comprometido, puede volverse un experto.

Importante: Este artículo es exclusivamente informativo. En Psicomentando no diagnosticamos ni recomendamos tratamientos. En caso de que necesites ayuda, consultá con un profesional.

Referencias bibliográficas

  • Baddeley, A. D., Eysenck, M. W., & Anderson, M. C. (2009). New York, NY.
  • Cirillo, F. (2018). The Pomodoro technique: The life-changing time-management system. Random House.
  • Eysenck, M. W., & Keane, M. T. (2015). Cognitive psychology: A student’s handbook. Psychology press.
  • Hernández-Guanir, P., & García, L. A. G. (1991). Psicología y enseñanza del estudio: Teorías y técnicas para potenciar las habilidades intelectuales. Pirámide.
  • Karpicke, J. D., & Roediger III, H. L. (2007). Repeated retrieval during learning is the key to long-term retention. Journal of memory and language, 57(2), 151-162.
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