Neurodiversidad: nueva forma de entender nuestros cerebros

Este artículo se actualizó hace:  10 meses ago

La neurodiversidad. ¿Has oído hablar de este término recientemente? Es probable que lo hayas escuchado varias veces en programas de televisión, redes sociales o incluso en las escuelas. Ya forma parte del vocabulario popular.

Se trata de una nueva forma de entender el cerebro humano y su funcionamiento. Hasta podría decirse que se trata de una auténtica transformación en la manera de entendernos a nosotros mismos.

Hace ya varios años, profesionales de la salud y activistas sociales comenzaron a expandir el uso de este término, y ahora se habla sobre qué significa ser neurodivergente, cómo son las personas con neurodiversidad, o también a qué hace referencia el cerebro neurotípico.

Existen muchas dudas y muchos mitos alrededor de las diferencias entre neurodivergente y neurotípico. En Psicomentando te explicamos de qué se trata cada uno, qué ejemplos podemos observar y de qué manera podemos adaptarnos a las diferencias para, en definitiva, construir una sociedad más inclusiva.

¿Qué significa neurodiversidad?

La neurodiversidad es un nuevo concepto que promueve el reconocimiento de que los seres humanos y nuestro cerebro pueden funcionar de maneras muy diversas. Esto implica que no existe un cerebro más “normal” que otro. Por el contrario, las variaciones neurológicas son una característica de nuestra especie.

Una de las primeras científicas en dar a conocer este término fue la socióloga australiana Judy Singer (1999). Su trabajo fue el puntapié inicial para comenzar a promover derechos de inclusión para las “minorías neurológicas”.

A su vez, este concepto también fue impulsado por movimientos sociales relacionados a las personas con autismo. El activismo permitió poner atención a la estigmatización y la excesiva medicalización que recibían las personas diagnosticadas con autismo u otros padecimientos de la salud mental.

En este sentido, neurodiversidad y autismo han estado unidos en una misma lucha durante muchos años. Hoy en día, se habla de neurodiversidad y neurodivergencia como sinónimos, por lo cual es probable que hayas escuchado ambas expresiones.

La idea principal de estos esfuerzos está dirigida a no patologizar la diferencia, y a reconocer que las personas con neurodiversidad tienen habilidades y capacidades que pueden ser potenciadas y aprovechadas en varios sectores sociales.

Neurodivergente y neurotípico: ¿cuál es la diferencia?

Ahora bien, ¿qué significa ser neurodivergente? ¿y qué significa ser neurotípico?

Para desterrar la idea de que existen personas “normales” y personas “trastornadas” o con patologías, la comunidad sustituye esas categorías estigmatizantes por las categorías de cerebro neurodivergente y cerebro neurotípico.

La persona neurotípica es aquella que posee capacidades, habilidades, características y un funcionamiento cerebral que se consideran más típicos o estándar. Son aquellos más comunes a nivel social.

Por otro lado, las personas con neurodiversidad poseen capacidades y características neurológicas más atípicas o menos comunes en la sociedad (Ortega, 2009; Pisano, 2017).

En ninguno de los casos se debe asumir que existe una más “preferible” o más “buena” que otra. En efecto, el movimiento de neurodiversidad y neurodivergencia promueve y valora la diferencia, así como existen otras diferencias en la vida diaria que no son patologizadas, como la personalidad.

Tipos de neurodivergencia

Como mencionamos más arriba, la neurodiversidad se encuentra comúnmente asociada al autismo, aunque podemos encontrar otro tipo de diagnósticos que se incluyen dentro de esta categoría. Así, podemos describir algunos tipos de neurodivergencia.

Si empezamos por el Trastorno del Espectro Autista), el estigma o prejuicio puede llevarnos a pensar rápidamente en la cantidad de problemáticas y dificultades que atraviesan las personas que poseen ese diagnóstico.

Pero, ¿alguna vez te has puesto a pensar en aquellas potencialidades y habilidades que resaltan sobre el resto? El cerebro neurodivergente de alguien con autismo puede demostrar grandes capacidades atencionales y aún más a los detalles, gran habilidad de concentración, creatividad y aprendizaje visual (Crespi, 2016; Kapp et al., 2013).

El Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) también es un diagnóstico que se incluye dentro de la neurodiversidad funcional. Aunque se evidencie una dificultad en la organización o el control de emociones, también es cierto que tienen una habilidad de pensamiento creativo e innovador, mayor sensibilidad y mayor energía.

Otro diagnóstico asociado es la Dislexia, reconocida por la dificultad en organizar palabras, leerlas o pronunciarlas. Sin embargo, estas personas tienen altos niveles de procesamiento visual, inteligencia espacial y capacidad creativa.

Otros diagnósticos relacionados son el Trastorno Bipolar o la Esquizofrenia, cuyas habilidades para el ambiente artístico y creativo han sido muy valorados y reconocidos a nivel mundial.

Neurodiversidad y altas capacidades

En los últimos años, muchos estudios científicos evidenciaron la relación entre la neurodiversidad y altas capacidades laborales, escolares, creativas o artísticas.

Por ejemplo, trabajos como los de Kapp et al. (2013) o Crespi (2016) demostraron que muchas personas con autismo pueden poseer capacidades cognitivas en mayor grado que el cerebro neurotípico de la población general.

Veamos más en profundidad qué características hacen que el cerebro neurodivergente destaque sobre el resto.

Características del cerebro neurodivergente

El reconocido trabajo de Armstrong (2011) ha dejado en claro el poder de la neurodiversidad y demostró aquellas habilidades que pueden ser aprovechadas cuando tu cerebro es neurodivergente:

  • Habilidad de pensamiento imaginativo, creativo e innovador.
  • Resolución de problemas de difícil solución.
  • Desarrollo de aptitudes altamente especializadas en una tarea.
  • Aporte de ideas y perspectivas innovadoras en proyectos estancados.
  • Altos niveles de inteligencia musical y visual.

Un ejemplo de inclusión: neurodiversidad funcional en empresas

El cerebro neurodivergente y neurotípico pueden trabajar juntos para llevar a una organización a explotar su máximo potencial. En efecto, existen una gran cantidad de ejemplos de empresas exitosas que han incluido personas con distintos tipos de neurodivergencia en su staff.

Muchas personas con neurodiversidad poseen talentos que hoy en día son altamente requeridos. La creatividad y la innovación son competencias difíciles de capacitar y en ocasiones, muchos proyectos quedan estancos al no brindar nuevas perspectivas a problemas demasiado estructurados.

Se ha demostrado que las organizaciones que trabajan con neurodiversidad y altas capacidades, tienen una gran ventaja sobre su competencia (Crespi, 2016; Pisano, 2017). Por supuesto, exige un esfuerzo de adaptación para todos, partiendo de la idea de que nadie es mejor que nadie.

Algunas personas con neurodiversidad necesitan tan sólo algunas modificaciones ambientales para brindar su máximo potencial, como es el caso del autismo con los ruidos intensos.

Muchos sujetos con neurodiversidad funcional no sólo se dedican al área creativa sino también al ámbito de la investigación científica o incluso policial.

Cada vez existen más personas preguntándose qué significa neurodiversidad o qué significa ser neurodivergente. Esta curiosidad y la búsqueda de inclusión verdadera, debe seguir constituyéndose como una posibilidad de crecimiento y evolución.

Importante: Este artículo es exclusivamente informativo. En Psicomentando no diagnosticamos ni recomendamos tratamientos. En caso de que necesites ayuda, consultá con un profesional.

Referencias bibliográficas

  • Armstrong, T. (2011). The Power of Neurodiversity: Unleashing the Advantages of Your Differently Wired Brain (published in Hardcover as Neurodiversity). Da Capo Lifelong Books.
  • Crespi, B. J. (2016). Autism as a disorder of high intelligence. Frontiers in neuroscience, 300.
  • Kapp, S. K., Gillespie-Lynch, K., Sherman, L. E., & Hutman, T. (2013). Deficit, difference, or both? Autism and neurodiversity. Developmental psychology, 49(1), 59.
  • Singer, J. (1999). Why can’t you be normal for once in your life? From a problem with no name to the emergence of a new category of difference. Disability discourse, 59-70.
  • Ortega, F. (2009). The cerebral subject and the challenge of neurodiversity. BioSocieties, 4(4), 425-445.
  • Pisano, G. P. (2017). Neurodiversity as a competitive advantage. Harvard Business Review, 1-9.
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