La psicología detrás de la Hibristofilia: Atracción por lo peligroso

La atracción humana es un fenómeno fascinante y complejo que ha sido objeto de estudio y especulación a lo largo de la historia. Desde el atractivo por la inteligencia y el sentido del humor, hasta el magnetismo de la belleza física, nuestras preferencias y deseos amorosos son diversos y únicos.

Sin embargo, existe un aspecto de la atracción que se adentra en terrenos oscuros y perturbadores: la hibristofilia, un término que describe la atracción hacia individuos peligrosos o criminales.

La hibristofilia es un fenómeno psicológico intrigante, que ha capturado la atención de profesionales de la salud mental, investigadores y la sociedad en general. ¿Por qué algunas personas sienten una poderosa atracción por aquellos que representan un peligro evidente? ¿Qué motiva a alguien a buscar la compañía de individuos que han cruzado la línea de la legalidad?

Desde Psicomentando nos interesa explorar a fondo la psicología detrás de la hibristofilia, desentrañando las complejas razones que pueden estar en juego en la mente de estas personas.

A lo largo de las próximas secciones, vamos a comenzar por definir qué es la hibristofilia y también vamos a conocer algunos casos reales que seguramente has conocido por su revuelo mediático.

Investigaremos cuál es el perfil de una persona con hibristofilia y analizaremos las posibles consecuencias que pueden sufrir los involucrados en estos casos. También desmitificaremos algunos conceptos erróneos comunes que rodean a la hibristofilia, y respondemos a una última pregunta que probablemente todos nos hacemos: ¿existe un tratamiento o una cura? ¡Comencemos!

¿Qué es Hibristofilia o “Síndrome de Bonnie and Clyde”?

La hibristofilia es un término psicológico que describe la atracción sexual o romántica hacia individuos que han cometido actos criminales, peligrosos o violentos. Muchos profesionales ubican a la hibristofilia como una forma de parafilia, es decir, patrones de excitación sexual atípicos o inusuales.

Es esencial destacar que la hibristofilia, aunque se clasifica como una parafilia, no es necesariamente un trastorno o una condición patológica por sí misma. En otras palabras, la simple atracción hacia criminales no significa automáticamente que alguien tenga un problema de salud mental. Muchas personas experimentan fantasías sexuales inusuales, pero el problema surge cuando provoca angustia y lleva a comportamientos peligrosos o ilegales. Aquí es donde se requiere atención profesional.

La hibristofilia también es conocida de forma coloquial como “Síndrome de Bonnie and Clyde” por su relación con la famosa pareja criminal Bonnie Parker y Clyde Barrow. Fueron dos conocidos delincuentes en los Estados Unidos durante la Gran Depresión de la década de 1930. Cometieron una serie de robos, asesinatos y otros crímenes, y su historia se convirtió en un mito cultural.

Esta pareja se destacó no solo por sus crímenes, sino también por su romance y un desafío constante a las fuerzas de la ley. Su relación se ha idealizado en la cultura popular como una especie de “amor criminal” y un caso temprano de hibristofilia.

A lo largo de los años, muchos casos enigmáticos han surgido en los medios de comunicación y los psicólogos se han esforzado en encontrar una explicación. En los apartados siguientes ahondaremos en algunos de ellos.

¿De dónde proviene la palabra hibristofilia?

La hibristofilia, como concepto, ha existido durante siglos, pero su reconocimiento y estudio académico se han desarrollado más recientemente en el campo de la psicología y la criminología. A medida que se ha profundizado en la comprensión de la atracción humana y la psicología de las relaciones, la hibristofilia ha emergido como un fenómeno intrigante.

Su origen se encuentra en la antigua Grecia. Los antiguos griegos eran conocidos por su profundo interés en la psicología y la naturaleza humana, y utilizaban la palabra “hubris” para describir un tipo de desmesura o arrogancia que llevaba a actos violentos o ofensivos contra los dioses o la sociedad.

En el pasado, la hibristofilia a menudo se pasaba por alto o se simplificaba como un fetiche por el “chico malo” o la “chica mala.” Sin embargo, a medida que la investigación psicológica ha avanzado, se ha reconocido que esta atracción va más allá de una simple preferencia por la rebeldía. La hibristofilia puede estar arraigada en aspectos más profundos de la psicología humana, como la búsqueda de emoción, el deseo de control o incluso la tendencia a buscar relaciones que desafíen las normas sociales.

Enclitofilia e hibristofilia: diferencias y similitudes.

Antes de continuar, es útil diferenciar dos conceptos que suelen confundirse. La enclitofilia y la hibristofilia son dos conceptos relacionados con la atracción sexual y emocional, pero difieren en sus objetos de deseo y las características de quienes los padecen.

Desde una perspectiva etimológica, el término “enclitofilia” podría interpretarse como un “amor condenable”. En la primera mitad del siglo XX, se utilizó para describir una parafilia que involucraba relaciones emocionales, morbosas o sexuales entre reclusos y funcionarios de prisiones que los supervisaban. Pero actualmente también se extendió el término hacia aquellas personas, principalmente mujeres, que sienten atracción por quienes han asesinado.

Podemos ver entonces aquí la relación entre enclitofilia e hibristofilia. Ambos términos están relacionados con la atracción hacia personas que han infringido las normas sociales o legales, pero se enfocan en diferentes aspectos de esta atracción y además poseen distintas dinámicas de poder.

Hibristofilia pasiva y agresiva.

Por supuesto, la hibristofilia es un fenómeno complejo y multifacético. Por eso los autores la han diferenciado entre pasiva y agresiva.

La hibristofilia pasiva se refiere a la atracción hacia personas que han cometido actos delictivos, peligrosos o violentos, pero en este caso, la persona atraída tiene una actitud más sumisa o de víctima en la relación. En este tipo de relaciones, la persona atraída puede sentirse atraída por alguien que puede tener poder o control sobre ellos. Puede haber un deseo de ser dominado por la persona con antecedentes delictivos.

La hibristofilia agresiva, por su parte, se refiere a la atracción hacia personas que cometieron actos violentos y delictivos, pero en este caso la persona atraída puede adoptar una actitud más dominante en la relación. Aquí lo que despierta el deseo es el desafío, el control o influir en la persona con antecedentes criminales.

Algunos famosos ejemplos de atracción hacia criminales.

Por supuesto, no podemos terminar de comprender la hibristofilia si no nos adentramos en famosos casos que han sido objeto de estudio en la psicología y la criminología. Desde Psicomentando hemos realizado una minuciosa investigación bibliográfica y encontramos algunos ejemplos sumamente representativos donde este fenómeno surgió… incluso para cambiar el rumbo de los hechos.

Las sectas y el culto al líder: el caso de Charles Manson.

Comenzamos con uno de los ejemplos más sorprendentes del siglo XX. Charles Manson es quizás uno de los criminales más infames de la historia de Estados Unidos. Fue condenado por liderar la secta Manson, que cometió una serie de brutales asesinatos en 1969, incluyendo el asesinato de la actriz Sharon Tate, que estaba embarazada en ese momento. Manson tenía una personalidad carismática que atrajo a jóvenes seguidores, en su mayoría mujeres, a quienes manipuló y controló mentalmente. Estas seguidoras estaban completamente sumidas en la figura de Manson y creían que él era un mesías. Su atracción hacia él podría explicarse por la dinámica de culto y la necesidad de pertenecer a algo, incluso algo peligroso.

Muchos profesionales han tratado de explicar por qué las personas ingresan y se integran a este tipo de sectas, bajo el control absoluto de un líder que demanda todo tipo de comportamientos ilegales y peligrosos. Una de estas explicaciones tiene relación con la hibristofilia, ya que un líder sectario carismático con antecedentes criminales podría atraer a personas que buscan la excitación de estar cerca de alguien peligroso y transgresor.

Las famosas cartas de amor a criminales condenados.

Muchos casos han alcanzado notoriedad debido a la naturaleza extremadamente violenta y perturbadora de sus crímenes. Es el caso de Richard Ramirez, Jeffrey Dahmer o Ted Bundy. Esta notoriedad contribuyó a que sus casos fueran ampliamente cubiertos por los medios de comunicación.

Mientras duró el juicio y su tiempo en prisión, estos criminales recibieron cartas y muestras de admiración de personas que sintieron una extraña atracción hacia ellos. Algunas de estas personas creían que podían cambiar a los criminales o que estaban destinadas a redimirlos.

Estos criminales representaban una forma extrema de rebeldía y desafío a las normas sociales convencionales. Y sus admiradoras se sentían fascinadas por la figura del “chico malo”.

En el caso de Bundy, se trataba de un jóven carismático y que aparentaba ser encantador, lo que hacía que algunas mujeres no pudieran creer que fuera capaz de cometer crímenes tan atroces. La atracción hacia Bundy se relaciona con la idea de que alguien tan apuesto y encantador podría ser un asesino, lo que desafía las expectativas convencionales.

¿Cuál es el perfil de una persona con hibristofilia?

En este punto seguramente te estés preguntando cómo es una persona con hibristofilia. Es importante destacar que no todas tienen las mismas características y que cada individuo es único. Pero sí hay algunas características y patrones de comportamiento que a menudo se asocian con esta atracción:

  1. Atracción por el riesgo: Las personas con hibristofilia a menudo sienten una fuerte atracción hacia el riesgo y la emoción. Pueden encontrar excitante estar cerca de personas peligrosas o transgresoras.
  2. Fascinación por la transgresión: La hibristofilia a menudo se relaciona con la atracción por aquellos que desafían las normas sociales y convencionalismos. Pueden encontrar atractivo el hecho de que la persona con antecedentes criminales haya transgredido las reglas establecidas.
  3. Deseo de dominación o sumisión: Algunas personas con hibristofilia pueden sentir un deseo de dominar a la persona con antecedentes delictivos, mientras que otras pueden buscar una relación más sumisa en la que se sientan controladas o influenciadas por el criminal.
  4. Necesidad de rescatar o cambiar: Algunas personas creen que pueden rescatar o cambiar a la persona con antecedentes criminales. Pueden sentir que tienen la capacidad de redimir a la persona y sacarla de su vida criminal.
  5. Fascinación por la Psicología Criminal: Muchas personas con hibristofilia tienen un interés profundo en la psicología criminal y pueden estar obsesionadas con comprender la mente de un asesino o un delincuente peligroso.
  6. Búsqueda de emoción: Las personas a veces buscan emociones intensas en sus relaciones. Pueden encontrar en la relación con un criminal una fuente de emoción y dramatismo.
  7. Necesidad de reconocimiento social: Algunas personas pueden sentir la necesidad de destacar socialmente al estar en una relación con un criminal notorio. Esto puede llevar a un deseo de notoriedad o atención por parte de los demás.

policía y delincuente

La profesora de Psicología Forense de la Universidad DeSales de Pensilvania publicó un artículo en Psychology Today en el año 2012, donde explica por qué las mujeres son más propensas a experimentar este tipo de atracción en comparación con los hombres, especialmente aquellas que se encuentran entre los 30 y 40 años de edad.

Además, y lo que es más curioso, no existe un patrón específico en estas mujeres que permita inferir que será más propensa a tener hibristofilia. Es decir, pueden pertenecer a diferentes estratos sociales, con diferentes niveles socioeconómicos o nivel educativo.

Ahora bien, ¿por qué algunas personas sin patología y con vidas absolutamente normales llegan a padecer hibristofilia? ¿Cuáles son sus causas subyacentes?

Posibles causas detrás de la hibristofilia.

La hibristofilia es un fenómeno complejo y las causas detrás de esta atracción hacia individuos peligrosos o criminales no son completamente comprendidas. Sin embargo, los expertos en psicología y criminología han propuesto diversas teorías y factores que podrían contribuir a esta atracción.

Mark Griffiths (2013) ha señalado que las causas precisas de la hibristofilia no están completamente definidas, aunque se han identificado algunas posibles explicaciones. La adrenalina y la emoción que provienen de estar en una relación con alguien que desafía las normas sociales pueden ser poderosas.

Pero además de las intensas emociones, ¿existen otras causas? Lo profundizaremos en los siguientes apartados.

¿Existe una historia de abuso o trauma detrás?

Se ha observado que las mujeres que han experimentado abuso durante su infancia a menudo tienden a elegir parejas sexuales y románticas con un historial criminal y un comportamiento agresivo. Esto puede reflejar un patrón continuo de relaciones abusivas.

Una de las explicaciones clave detrás de esta dinámica es el ciclo de abuso. Las personas que han experimentado abuso o trauma en la infancia pueden desarrollar patrones de apego y relaciones disfuncionales. En algunos casos, buscan relaciones que replican inconscientemente los patrones de abuso que experimentaron en su pasado. Esto puede llevar a que elijan parejas con un historial criminal y comportamiento agresivo, ya que estas relaciones pueden sentirse familiares o cómodas, incluso si son perjudiciales.

Las experiencias traumáticas en la infancia pueden llevar a la internalización de creencias negativas sobre uno mismo y sobre el mundo. Y es aquí donde la baja autoestima puede cobrar un papel protagónico.

Baja autoestima y búsqueda de seguridad

En casos de baja autoestima, algunas personas pueden buscar relaciones con hombres que perciben como fuertes y dominantes, con la esperanza de encontrar seguridad personal en dichas relaciones. Esta dinámica puede llevar a una atracción por individuos peligrosos.

Una peligrosa tendencia antisocial.

Las personas con tendencias antisociales a menudo desafían y transgreden las normas sociales y legales. Esto puede ser percibido como atractivo para alguien con hibristofilia, ya que la atracción hacia criminales refleja una fascinación por la transgresión de normas y convencionalismos.

Algunas personas pueden identificarse o sentir afinidad con individuos que tienen tendencias antisociales. Esto podría estar relacionado con una sensación de camaradería o comprensión hacia la mentalidad de alguien que ha cometido actos antisociales.

Los sesgos cognitivos pueden desencadenar la hibristofilia

Uno de los elementos cruciales en este contexto es el fenómeno conocido como “sesgo de novedad”, que influye en nuestra tendencia innata a sentir curiosidad y atracción hacia lo que es nuevo y diferente. En este contexto, los criminales, con sus acciones extremadamente inusuales y transgresoras, personifican precisamente esa novedad y singularidad que capta la atención y despierta el interés.

Los delincuentes, al ofrecer historias de vidas marcadas por oscuros antecedentes y actos impactantes, proporcionan historias emocionales y cautivadoras que inevitablemente atraen y mantienen la atención de quienes las escuchan. Estos relatos suelen tener elementos dramáticos y de conflicto que resuenan profundamente en la psicología humana, generando una conexión emocional que es difícil de ignorar.

Necesidad de “rescatar” y cambiar al criminal

Algunas personas creen en la idea de que su amor y apoyo pueden tener un poder redentor sobre el criminal. Sienten que son la única persona capaz de cambiar al delincuente y guiarlo hacia un camino más positivo.

La idea de ser la única persona capaz de “salvar” al criminal puede alimentar la necesidad de sentirse especial y única en la vida de esa persona. Esto puede satisfacer una necesidad emocional de importancia y validación.

Para algunas personas, la búsqueda de cambiar a un criminal puede proporcionar un sentido de propósito en la vida.

Consecuencias psicológicas y emocionales

En algunas situaciones, la atracción hacia criminales puede poner en riesgo la seguridad personal. Pero eso no es todo, porque las personas con hibristofilia a menudo experimentan una amplia gama de dificultades emocionales, incluyendo ansiedad, depresión, culpa y vergüenza. Pueden sentirse atrapadas en una dinámica de relaciones que socavan su bienestar emocional.

La atracción hacia criminales puede llevar a la alienación social, ya que amigos y familiares pueden desaprobar o preocuparse por las relaciones con personas peligrosas. Esto puede resultar en un aislamiento emocional y social.

Los criminales notorios pueden ser manipuladores y ejercer control sobre sus parejas. Esto puede dar lugar a una pérdida de autonomía y una disminución de la autoestima en la persona atraída.

El ciclo de abuso de las relaciones tóxicas

Las relaciones con criminales o individuos peligrosos pueden ser inherentemente tóxicas y abusivas. La hibristofilia puede llevar a las personas a involucrarse en relaciones que son emocionalmente, físicamente o psicológicamente dañinas.

La hibristofilia puede perpetuar ciclos de abuso, ya que algunas personas pueden experimentar una serie de relaciones abusivas con individuos peligrosos y luego buscar nuevas relaciones similares.

Esta atracción puede llevar a que alguien se involucre repetidas veces en relaciones con personas que tienen un historial de comportamientos perjudiciales o violentos.

Las relaciones tóxicas pueden aislarla de amigos y familiares que expresan preocupación por la relación. Esto puede dejar a la persona con menos apoyo social y emocional.

¿Existe un tratamiento posible?

El tratamiento generalmente involucra terapia y asesoramiento psicológico y puede ser muy beneficioso para ayudar a comprender esta atracción, así como para promover relaciones más saludables y seguras.

mujer con síndrome de bonnie and clyde

La terapia individual con un psicólogo o terapeuta puede ser altamente efectiva. En el proceso terapéutico, la persona puede explorar las causas subyacentes de su atracción hacia criminales, comprender cómo esta atracción puede estar afectando su vida y aprender estrategias para manejarla de manera saludable.

La Terapia Cognitivo Conductual se centra en identificar y cambiar patrones de pensamiento y comportamiento disfuncionales. Puede ayudar a las personas a desafiar pensamientos y creencias que pueden estar contribuyendo a su atracción hacia criminales y desarrollar habilidades para tomar decisiones más saludables en sus relaciones.
En algunos casos, la terapia de grupo puede ser beneficiosa. Esto proporciona un entorno seguro para que las personas compartan sus experiencias y aprendan de otros que pueden estar pasando por situaciones similares.
Las personas que experimentan hibristofilia pueden sentirse aisladas o incomprendidas debido a la naturaleza inusual de su atracción. Ofrecer apoyo emocional les ayuda a sentirse menos solitarias en sus luchas y emociones.

Mostrar empatía y comprensión hacia alguien con hibristofilia puede fomentar la comunicación abierta y la confianza, lo que puede ser esencial para que la persona comparta sus pensamientos y emociones.

Referencias bibliográficas

  • Bartol, C. R., & Bartol, A. M. (2014). Criminal behavior: A psychological approach (p. 672). Upper Saddle River, NJ: Pearson.
  • Goode, E. (2022). Deviant behavior. Routledge.
  • Griffiths, M. (2013). Passion victim: A brief look at hybristophilia. Psychology Today.
  • Laws, D. R., & O’Donohue, W. T. (Eds.). (2008). Sexual deviance: Theory, assessment, and treatment. Guilford Press.
  • Ramsland, K. (2012). Women Who Love Serial Killers: Why Some Women Sacrafice So Much For Extreme Offenders. Psychology Today.
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